A veces, la música que más nos gusta puede también ser nuestro espejo.
Una de las razones por las cuales establecemos vínculos tan fuertes con la música es porque nos ayuda a conectar con la persona más importante de nuestra vida: nosotros mismos. Hay ciertas canciones que nos definen y con las que nos sentimos fuertemente identificados. A veces, es porque su letra logra capturar las experiencias y los pensamientos de una manera que sentimos muy afín a nuestra personalidad, o bien, pasa que su música vibra en sintonía con nuestra forma de ser, con la manera en que vivimos las emociones.
Es por todo lo anterior que realizar una suerte de autorretrato musical me parece un ejercicio genial para relajarnos estos días, conocernos mejor y, al mismo tiempo, pasar un buen rato disfrutando de nuestras canciones favoritas, escogiendo las que mejor nos van. Sin reglas, sin ningún tipo de limitaciones ni imposiciones de orden. Es por eso que hoy, los invitamos a crear su propia playlist de autorretrato musical y compartirla con nosotros. Por mi parte, aquí tienen el mío.
“Time”- Pink Floyd
El encuentro con “Time” ha sido para mí (y para millones de melómanos) un verdadero descubrimiento: desde el sobresalto con los relojes del inicio hasta las bellas y emocionantes resoluciones musicales, pasando por el fantástico solo de guitarra de David Gilmour. La letra, además, describe perfectamente la impotencia ante el correr del tiempo y el sobrecogimiento de sentirnos envejecidos. Sin embargo, no se queda con la emoción negativa y, también nos plantea la final reconciliación con estas situaciones que no podemos controlar.
“A Pearl”- Mitski
La música en “A Pearl” desborda energía y furia. Incluso con la suavidad que caracteriza a Mitski, la potencia de su voz y las guitarras eléctricas que la acompañan son reflejo de lo que se dibuja en la letra: el conflicto, el apego y el hastío, que puede referirse tanto a un proceso personal como a la relación con otra persona. “Es sólo que me enamoré de una guerra”, canta la artista en un verso memorable.
“Teen Idle”- MARINA
“Teen Idle” es una canción verdaderamente brillante cargada de melancolía. La música escala en intensidad mediante suaves adornos de sintetizador que pronto desembocan con fuerza en los coros mediante las voces de apoyo y efectos electrónicos que acompañan a las percusiones. La letra, por su parte, es una dolorosa mirada a los años adolescentes, los anhelos acumulados, los deseos malogrados y el lado oscuro de las emociones en esta difícil etapa. “Teen Idle” cuestiona el culto a la juventud en líneas memorables como: “la fealdad de ser tan ingenua… ¿no se suponía que la juventud era hermosa?”.
“Almost Cut My Hair”- Crosby, Stills & Nash
Crosby, Stills & Nash fue una de las bandas estadounidenses más memorables de la música en los 70s y canciones como “Almost Cut My Hair” son prueba fehaciente de que el éxito y el reconocimiento tenían sus grandes razones de ser. Esta canción es una de esas piezas que nos pone de frente el alcance creativo y expresivo de la guitarra en el blues-rock: la furia, la fuerza, la melancolía. Todo lo anterior conjugado para acompañar una letra de la que rescato la resiliencia: casi corto mi cabello (el cual tiene un gran valor simbólico de identidad), pero no lo hice, porque finalmente, es lo que me hace ser yo.
“Loner”- Black Sabbath
“Loner” forma parte del broche de oro de la carrera de Black Sabbath, el genial álbum de estudio 13. Personalmente, esta canción me transmite una energía revitalizante, y creo que esto se explica de inmediato gracias a la música: un fantástico riff de guitarra, una sólida base de bajo que hace brillar al instrumento, potentes golpes en la batería. Creo, además, que la aguardientosa voz de Ozzy le da vida a una letra con la que en ciertos momentos podemos identificarnos los introvertidos, o los que nos sentimos como outsiders.
“Mister Kingdom”- Electric Light Orchestra
“Mister Kingdom” es una de las canciones más bellas que conozco. Esta pieza forma parte de Eldorado, uno de los primeros álbumes de Electric Light Orchestra, lanzado durante una época en la que la banda rescataba la influencia de los Beatles y la reinventaba con brillantes acompañamientos de cuerdas, coloridos efectos en los sintetizadores y, además, las guitarras distorsionadas del rock y la psicodelia de la época. “Mister Kingdom” se inserta en este fantástico marco musical, y además, nos presenta una emotiva letra desbordante de belleza y melancolía que retrata a quienes viven soñando, abrumados por el mundo real que nos rodea.
“Can’t Help Myself”- Alexandra Savior
“Can’t Help Myself”, canción que forma parte del más reciente álbum de Alexandra Savior, es una pieza que seduce y cautiva con su letra y su música. El bajo constituye una base sólida, pero también se permite generar adornos y arreglos que lo hacen brillar y destacar. Los sintetizadores, por su parte, se manifiestan en algunas agudas notas que parecen simular estrellas flotando en el panorama musical, mientras el piano acompaña la dulce voz de la artista, quien describe en la letra una forma de amar con desmesura, que encuentra belleza en la melancolía.
“How to Disappear”- Lana del Rey
“How to Disappear” es una de las razones por las cuales el público y la crítica por igual consideraron a Norman Fucking Rockwell uno de los mejores álbumes del año pasado. La letra es francamente hermosa: con elementos ficticios y reales de su propia vida, Lana del Rey canta una letra desbordante de amor y de recuerdos evocados con la lente del cariño y la reconciliación, tanto con el pasado como con el devenir de la vida. La música, con sus guitarras en reverb y suaves sintetizadores, es el acompañamiento perfecto.
“Original of the Species”- U2
“Original of the Species” no es la canción más conocida U2, pero definitivamente es uno de aquellos deep cuts que hay que tener presentes. La música no es muy distante del característico estilo de la banda: está presente la particular manera de tocar la guitarra de The Edge, los dulces arreglos en los sintetizadores, el inconfundible color de la voz de Bono. La letra, por su parte, se dirige a cualquiera de nosotros: en búsqueda de nosotros mismos, desconcertados a veces por lo que hacen los demás, en la constante labor de dejar atrás la timidez en busca de reafirmarnos.
“The Way Things Are”- Fiona Apple
Finalmente, “The Way Things Are”, una de las canciones con las que me enamoré de Fiona Apple. El acompañamiento piano-voz es increíble: mientras la artista canta de manera suave y expresiva, el piano adorna la pieza con acordes que juegan con el ritmo de la canción, además de crear adornos coloridos poco convencionales en el pop. La letra, transmite un fuerte carácter de independencia, la idea de que la aceptación propia es suficiente: “ustedes sigan poniéndome apodos, sigan”.
