¿Qué harías si un ex amor de la universidad te invita a abandonar tu vida actual, escapar juntos y así cumplir un pacto luego de 17 años? Bajo esa premisa arrancó Run, la nueva serie de HBO producida por Phoebe Waller-Bridge, escrita por Vicky Jones y dirigida por Kate Dennis, las tres destacadas por sus trabajos en Fleabag, Killing Eve y The Handmaid’s Tale, respectivamente.
Run es un thriller que se aleja de las fórmulas convencionales, pues también tiene una carga de comedia romántica muy particular. Desde los primeros minutos se nota el suspenso y la urgencia por escapar de los personajes principales, no importando lo que se deja atrás y sus consecuencias.
Conforme avanzan las escenas, los protagonistas comienzan a mostrarse, pero sin revelar el motivo real de su reencuentro luego de casi dos décadas. Entre tensión sexual, misterio, suspenso y romance se desarrolla el primer episodio, situaciones que provocan de inmediato el enganche del espectador. Un capítulo de 30 minutos, pero que parecen 15.
Esta nueva serie la estelarizan Merritt Wever (Inconcebible y Godless) y Domhnall Gleeson (Star Wars: el Ascenso de Skywalker y Black Mirror), quienes le dan vida a Ruby Richardson y Billy Johnson. Wever —dos veces ganadora del Emmy a Mejor Actriz de reparto—se roba la serie, o por lo menos el primer episodio, encarnando a una arquitecta que parece no estar agusto con su vida cotidiana, mientras que Gleeson es un escritor de quien poco se revela en el piloto del programa.
Run, sin contar con una majestuosa producción, pero sí con un elaborado desarrollo de historia y personajes, promete ser la gran sorpresa del año. Al tiempo.
