Uno de los casos éxito dentro del mundo de los spin-offs, es Better Call Saul, serie que se desprende del universo de la multipremiada Breaking Bad, la cual acaba de estrenar su quinta temporada en Netflix y que, ante todo pronóstico, logró encontrar su propia identidad para expandir uno de los fenómenos televisivos de los últimos años.
Aquí cinco razones para no perderse esta producción:
Más allá de Breaking Bad
Si bien Better Call Saul inicia en el “futuro”, tras los acontecimientos finales de Breaking Bad, la serie se remonta varios años atrás, cuando Saul Goodman comenzaba su camino en los juzgados y cortes, bajo su nombre original: Jimmy McGill. Y no solo el programa —creado por Vince Gilligan— cuenta la historia del singular abogado, también relata el pasado de Mike Ehrmantraut, Gus Fring y la familia Salamanca, personajes más que importantes de la serie origen. Cada referencia, guiño o aparición de un personaje conocido hacen la serie más que disfrutable.
Bob Odenkirk
El personaje de Saul Goodman, pese a su relevancia en Breaking Bad, no dejaba de ser secundario. No obstante, el desarrollo que se le dio en este spin-off, sumado al gran trabajo de Bob Odenkirk, lo convirtieron en un protagonista que supo cargar con el peso que representaba continuar la historia de una de las mejores series de los últimos años.
Con cuatro nominaciones al Emmy y tres a los Golden Globes, el premio a Mejor Actor puede que esté cerca para Odenkirk, más cuando está confirmado que el show terminará con su sexta temporada.
Nuevos personajes
Los personajes ya conocidos, como Gus, Mike, Tuco y Tito —y recientemente Hank Schrader y Steven Gómez—, le dan ese toque de nostalgia a la serie. Y más alla de conocer su pasado, que nos permite entender aún más el entorno en que se desarrolló Breaking Bad, su relación con nuevos rostros refrescan la historia.
Kim Wexler (la pareja sentimental de Saul), Chuck McGill (el hermano de Saul), Lalo Salamanca (el sobrino de Tito, interpretado por Tony Dalton) y Nacho Varga (gente de confianza de la familia Salamanca) son algunos de los personajes que también se vuelven entrañables al avanzar los episodios.
Sello propio
Si bien la serie tiene su propio ritmo, no con la intensidad que caracterizó a Breaking Bad, conserva rasgos muy particulares que no nos alejan del universo televisivo que ha creado Vince Gilligan. Cada encuadre, plano o postal mantiene la estética que conquistó a la audiencia y que nos hizo disfrutar el relato del cocinero de Albuquerque.
Llegando al inicio
Conforme avanza la serie, es inevitable pensar dónde va a terminar. Pensamiento que nos lleva a un solo lugar: el inicio de Breaking Bad. Momento que sin lugar a dudas sería épico para todos los fans, pues sería revivir el encuentro de Saul con Walter White y Jesse Pinkman.
Y es que a lo largo de todas las temporadas de Better Call Saul se puede ir armando el rompecabezas que dio origen a la rivalidad entre Gus y Tito Salamanca, cómo se armó el famoso laboratorio debajo de una lavanderia, cómo conoció el abogado a su fiel trabajador Huell Babineaux, entre varios detalles más. Es decir, todo nos lleva a ese instante que sería memorable.
Estas son solo algunas de las razones que convierten a este spin-off en una serie imperdible. Si ya viste Breaking Bad, sin duda el gozo está garantizado; y si no la has visto, es buen momento para comenzar, pues este universo se extiende no solo a Better Call Saul, también a la cinta que estrenó Netflix hace unos meses: El Camino, que igualmente le da forma a este evento televisivo de la última década.
