por Fausto Ponce
[av_dropcap1]I[/av_dropcap1]maginemos que Marilyn Munster fuera una instagramer famosa, con aires de pin up model y con un talento extraordinario para la reposteria… el resultado sería el show de Netflix llamado Las curiosas creaciones de Christine McConnell (The Curious Creations de Christine McConnell), un extraño show que combina la comedia con un programa de cocina.Christine McConnell es una celebridad de instagram, amante de los postres raros, estéticamente monstruosos (gremlins, arañas, hombres lobo, serpientes fantásticas), dignos de la familia Munster; su imagen es la de una ama de casa estadounidense de los 60, a veces con tintes sexys que evocan a una modelo pin up.
Netflix tuvo la brillante idea de proponerle un programa de televisión en conjunto con la compañía de muppets de Jim Henson. Luego de un año de trabajo surgió esta serie en donde Christinne vive con tres monstruos en una mansión enorme con quienes se relaciona principalmente a través de sus creaciones.
Christinne —quien presenta la misma estética que en su cuenta de Instagram, con vestidos que también son de su creación—, tiene por mascotas a Rankle, un gato egipcio momificado; a Rose, una mapache resucitada quien debido a un accidente tiene un cuerpo híbrido y en el lugar de una de sus manos tiene un tenedor; y a Edgar, un hombre lobo bien intencionado. Ah, también aparece una amiga fantasma (Dita Von Teese) de Christine, así como la odiosa prima Evelyn y un pretendiente llamada Norman.
La escencia del show es la repostería pero se encuentra inmersa en una serie de situaciones cómicas que sirven como pretexto para que Christine haga sus creaciones, aunque a lo largo de la historia se va introduciendo una mini trama de misterio que involucra a un asesino serial.
Christine es una mujer bonachona e inocentona, que parece ser inmune al mundo monstruoso del que es parte; ella da amor incondicional a todos a su alrededor, ya sean monstruos, humanos o fantasmas. Y eso se demuestra en su dedicación para la repostería.
Las curiosas creaciones de Christine McConnell es ciertamente un programa extraño debido a la mezcla de géneros que presenta, sin embargo es un programa que tiene ángel al igual que su protagonista. Y al mismo tiempo resulta sorprendente ver la creatividad, encanto y dedicación de Christine en todas sus creaciones.
Independientemente si los postres de Christine se antojen o no, ella es capaz de sorprendernos en cada capítulo, mientras sus monstruos gruñones nos divierten.
Esperamos que haya una segunda temporada.
