Reseña de la serie mexicana La oficina. ConFernando Bonilla, Elena del Río, Alejandra Ley, Fabrizio Santini y Alexa Zuart.
La versión mexicana de la serie británica The Office es una verdadera joya: es absurda, divertida y por momentos tiene pinceladas dramáticas que conmueven. No hace falta ver a su antecesora, de hecho, creo que es mucho mejor no hacerlo. En lo particular, no me enganché con la serie inglesa y la estadounidense no me llamó la atención.
La historia gira en torno a la empresa de jabones Olimpia, originaria de Aguascalientes pero que ahora se ha vuelto una empresa nacional. En particular, la acción se centra en la sucursal matriz liderada por Jerónimo Ponce (Fernando Bonilla), nieto del fundador de la empresa.
Alrededor de Jerónimo —quien es el personaje clave para que avance la acción—, tenemos una serie de personajes particulares, pintorescos, que irán contrastando unos con otros gracias a sus ocurrencias.
Tenemos a Abi Delgado (Alejandra Ley), una mujer que en horas de oficina vende productos pues su sueldo no “ajusta”; además, el apellido parece una broma cruel pues el personaje tiene sobrepeso. Luego están Sofi (Elena del Río) y Memo (Fabrizio Santini), dos amigos con mucha química pero cuyo amor permanece en su inconsciente. Y es que Sofi tiene novio así que ambos se mantienen como amigos. Otro personaje clave es Aniv Rubio (Edgar Villa), quien es super zalamero con Jero, es como su Smithers…
En general, todos los personajes, que me faltaron varios, tienen algo que aportar. Cabe mencionar que en lo individual, las actuaciones de todos no son tan parejas, hay unos mejores que otros, pero la fuerza del guion y el trabajo en conjunto equilibra el juego.
Jero es un repo baby, es un junior que no es consciente de sus privilegios ni de clase ni de género (como muchos de los miembros de mayor edad en la oficina). A Jero le interesa ser el digno sucesor de su abuelo, pero a veces parece que solo desea ser querido: ganar la aprobación de su padre y de sus empleados, por eso hace cualquier cantidad de cosas para que lo consideren como su amigo y para que sientan que en esa oficina sean como una familia.
El padre de Jero (Humberto Zurita) considera que su hijo no es el mejor candidato para llevar las riendas de la empresa. Por eso necesita cuidarlo así que para eso tiene a Juana (Erika De la Rosa), quien supervisa las acciones de Jero y lo trata como lo que es: un junior medio menso y a veces de buen corazón.
Poco a poco vemos que Jero tiene algunas heridas de infancia, lo cual nos acera un poco al personaje, pero por otro lado, su falta de conciencia de clase y misoginia, lo convierten en un personaje sumamente falible. En medio de todo esto, los guionistas encuentran la manera de hacernos reír.
Al igual que en su contraparte británica, en La oficina se está fijando un documental, así que en todo momento los personajes están conscientes de la cámara. Este tono, en apariencia realista, contrasta con un tono cercano a la farsa. Las situaciones de La oficina son exagerados pero en medio de todo eso, los que hemos trabajado de manera formal, nos podemos identificar con ellos: con la compañera que vende diversos artículos, con las comidas-cenas fuera del trabajo que resultan obligatorias, con los chismes laborales, con la preocupación de que no ha caído la quincena, etc…
Fer Bonilla está genial, su personaje es un verdadero estúpido, pero inocentón y con ganas de ser un líder admirado. Uno de los mejores momentos es cuando hace una representación teatral —desconcertante y surrealista—, sobre su infancia y la pérdida de su abuelo. La actuación de Jero es de pena ajena, pero en medio de todo eso, el personaje se muestra tan abierto en sus sentimientos que termina siendo conmovedor. Se agradece que el productor, Gaz Alazraki haya optado por Bonilla y no por un famoso como Adal Ramones u Omar Chaparro.
Si no han visto la versión original no importa, quizá hasta mejor para evitar comparaciones… el chiste es que La oficina funciona: es una gran comedia. Al final, queremos saber qué tontería hará Jero en aras de convertirse en un digno sucesor de su abuelo.
La oficina México está disponible en Prime Video.
