Cabe señalar que no es la primera vez que algo así le sucede a Tarantino en China pues en 2013 Django sin cadenas fue retirada de los cines poco después de su estreno. En aquella ocasión el director aceptó cortarla y al volver a las salas fue un fracaso en taquilla.
Detener su estreno en China representa un fuerte impacto para Sony pues se preveía que se obtendrían alrededor de 400 millones de dólares de taquilla en el país asiático.
