Al momento de su estreno, en 1980, El resplandor no fue aceptada del todo por los asistentes a las salas de cine y la crítica especializada la rechazó rotundamente en la mayoría de los casos. Sin embargo, ha envejecido bien y se ha mantenido vigente, siendo actualmente una cinta de culto y referente del género al que pertenece.
En su 40 aniversario, vale la pena recordar algunas curiosidades sobre El resplandor, cinta que sigue dando de qué hablar mientras es descubierta por nuevas generaciones de cinéfilos.
Segunda oportunidad en el cine de terror
Stanley Kubrick quería hacer una película de terror antes de El resplandor y le ofrecieron dirigir El exorcista, pero rechazó la oferta. Curiosamente, Jack Nicholson también fue buscado para la cinta sobre exorcismos pero no hizo el papel. Años después, director y actor se unieron para trabajar juntos en El resplandor.
A Stephen King no le gustó
Kubrick aceptó dirigir El resplandor con la condición de cambiar la novela de King, quien no estuvo a gusto con esto y nunca ha ocultado que el resultado final le disgustó e incluso ha acusado a Kubrick de no entender las reglas del género de terror. Curiosamente, la adaptación cinematográfica de Doctor sueño, secuela de la novelas El resplandor, sí le gustó al escritor.
El fin de una buena racha
Antes de estrenar El resplandor, las cuatro cintas anteriores de Kubrick fueron nominadas en diversas categorías del Oscar consecutivamente, pero el fracaso en recepción de la adaptación de la novela de King fue tal que, por primera vez en muchos años, una producción del realizador no fue tomada en cuenta en ninguna entrega de premios.
Las gemelas que no lo eran
Entre los muchos cambios que hizo Kubrick a la historia original, resaltan las dos niñas que aparecen frente a Danny cuando juega por los pasillos del hotel. En la cinta, vemos unas gemelas mientras que en la novela se llevan dos años de edad.
El epílogo
Kubrick quitó una escena final que funcionaba como epílogo. Tras el desenlace del laberinto y antes de la escena de la fotografía, una Wendy convaleciente es visitada en el hospital por el administrador del hotel, quien revela que los investigadores no han encontrado el cadáver de su esposo. Luego, éste le da a Danny una pelota amarilla que tal vez era la misma que Jack tiraba alrededor del hotel. Todo esto resultaba en un giro narrativo arriesgado.
Muy joven para el terror
Danny Lloyd, quien interpreta a Danny Torrance, trabajaba por primera vez como actor y Kubrick era muy protector con él. Durante el rodaje, Lloyd tuvo la impresión de que la película que hacía era de drama y no de terror. El actor se dio cuenta de la verdad varios años después, y vio una versión sin editar hasta que cumplió los 17 años de edad.
Here’s Johnny!
Para la icónica escena, se construyó una puerta que se rompía fácilmente, pero Jack Nicholson había trabajado como bombero voluntario y la destrozó con demasiada facilidad, por lo que hicieron una puerta más fuerte. La escena tardó tres días en filmarse y se usaron 60 puertas.
Estados alterados
Para poner a Jack Nicholson en el estado de ánimo adecuado para que su personaje luciera fuera de control y muy agitado, sólo le dieron de comer sándwiches de queso durante dos semanas, un alimento que el actor realmente odia.
Jugando ajedrez
El actor Tony Burton, parte del elenco, llegó al set un día con un juego de ajedrez con la esperanza de jugar con alguien durante un descanso en el rodaje. Kubrick, ávido jugador de ajedrez, se dio cuenta del juego y suspendió la filmación del día para jugar con Burton.
Un rodaje estresante
La actriz Shelley Duvall sufrió de agotamiento por estrés durante el rodaje, tuvo enfermedades físicas y pérdida de cabello.
