Reseña del regreso de Malcom el de en medio (Malcolm in The Middle: Life’s Still Unfair). Una temporada extraordinaria: divertida, mordaz, amorosa e incluyente.
Dos cosas sobre la secuela de Malcolm el de en medio: por un lado, es algo más que pura nostalgia, la temporada resulta fabulosa, y por el otro, es un merecido y grandioso homenaje a uno de los personajes con mayor relevancia de la historia: Hal (Bryan Cranston).
Este padre de familia es un poco torpe, pero amoroso; caótico y no el estereotipo masculino que todo mundo espera, pero eso sí, da la cara cuando debe darla y llega siempre en el momento adecuado para apoyar a sus hijos y a su esposa. La celebración a esta figura masculina atípica se fortalece cuando nos confirman que Hal tiene un Trastorno de Déficit de Atención (TDA).
Antes de seguir con mi análisis, daré un poco de contexto: Han pasado 20 años desde el final de la seria anterior. Francis (Chistopher Masterson) y Piama (Ema Coligado) siguen juntos pero aún no han podido concebir un hijo, sin embargo al primero parece irle bien en la parte laboral; Reese (Justin Berfield) fracasó en su matrimonio y no parece tener un trabajo exitoso; Dewey (Caleb Elisworth-Clark) es una estrella musical; Jamie (Anthony Timpano) trabaja en la Guardia Costeral y Kelly (Vaughan Murrae) es un personaje no binario que asiste a la prepa.
Malcolm (Frankie Muniz) es el fundador de una organización sin fines de lucro, su esposa lo abandonó pero le dejó a su inteligente y hermosa hija llamada Leah (Keeley Karsten), ahora una adolescente.
Hal y Lois (Jane Kaczmarek) ya están retirados pero al parecer siguen lidiando con los problemas familiares aunque ninguno de sus hijos, salvo por Kelly, ya no viven ahí.
El giro de la historia radica en que Malcolm lleva años sin visitar a sus padres porque no le gusta la persona en la que se convierte cuando está con ellos. Siempre inventa excusas y parece estar ocupado todo el tiempo para evitar mucho contacto. Tampoco les ha dicho que tiene una hija.
La serie inicia como la original: Louis rasura el cuerpo de un Hal desnudo, salvo que en esta ocasión sólo están presentes dos de sus hijos: Dewey (por videollamada) y Kelly. Y al igual que la serie original, estamos en la víspera del aniversario de los padres: Hal planea una fiesta grandiosa y una serie de sorpresas románticas para Lois, pero las cosas se complican cuando ambos descubren el engaño del Malcolm y una treta de Reese que ha dejado a sumamente vulnerable a su padre..
Hal entra en una depresión severa y para salir de ésta deberá hacer una búsqueda profunda. Molcolm debe lidiar con su mentira, su hijo y una nueva novia llamada Tristan (Kiana Madeira), quien está un poco molesta y confundida por la mentira de Malcolm.
Otros personajes viven sus propias batallas como Lois quien debe organizar su fiesta por primera vez, principalmente porque Hal está indispuesto pero también porque siempre es él quien ha tomado ese tipo de decisiones. Ahora le toca a Lois hacer una fiesta como ella quiere. Por su parte, Leah debe lidiar con su impopularidad en la escuela y con un grupo de chicas populares que se dedican al bullying.
Los guionistas selas arreglan para dar una voz peculiar a todos los personajes que aparecen en la historia, desde los más chicos, pasando por los que ya fallecieron —como la abuela malvada, Otto o el Comandante Spangler —, hasta los principales. El resultado es una deliciosa locura coral.
La serie sigue siendo ingeniosa, transgresora, tóxica y al mismo tiempo inclusiva, como lo fue desde el inicio, en una época en la que no estaba de moda. Pero sobre todo, mantiene ese mensaje amoroso que nos recuerda que nadie es perfecto y que todos, en mayor o en menor medida, somos raros y hasta inadaptados. Debajo de todos esos miedos, inseguridades y estupideces, los personajes de la serie terminan respondiendo al llamado del amor por su familia y por las personas que aman. Todos hacen su mejor esfuerzo por ser mejores aunque no siempre lo logran.
Este segundo ciclo de Malcolm el de en medio hace justicia a la esencia de la serie. Y es una opción obligada para todo fan. Esperemos que haya segunda temporada y que esté a la altura de sus antecesoras.
