Reseña de la cinta animada Hoppers que gira en torno a una niña llamada Mabel que desea salvar un claro forestal de la desvastación causada por una carretera.
Lo que parecía una cinta un poco chocante, con el espíritu de Woke más recalcitrante de Lisa Simpson, terminó siendo una hermosa historia de colaboración donde los personajes se las arreglan paran encontrar una solución en la que todos ganan.
La cinta de Pixar gira en torno a Mabel, una chica de 19 años que viven en un lugar llamado Beaverton y posee un vínculo fuerte con la naturaleza —al lado de su abuela, a través de un claro en el bosque que está cerca de su casa, donde observaba con gusto a un grupo de castores. Las cosas se descomponen para Mabel cuando su abuela fallece y el alcalde de la ciudad, Jerry Generazzo construye una carretera que pasa directamente sobre el claro, y destruye la armonía de las especies que lo habitan, principalmente la de los castores que lo habitan quienes deciden irse del lugar.
Mabel está desconsolada pero no se rendirá fácilmente. ¿Cuál será el plan a seguir? De pronto, sus plegarias parecen ser respondidas: en el claro aparece un castor. Mabel se emociona y lo sigue, sólo para ver que una camioneta lo recoge en la carretera. Nuestra chica los sigue y descubre que ese espécimen es parte de un experimento financiado por la Universidad de Beaverton, dirigido por su amiga la doctora Sam.
La investigación de la académica es algo sorprendente. encontró la manera de transferir la conciencia de un ser humano a un cuerpo robótico; en este caso, el castor que Manel siguió era en realidad la mente de la doctora manipulando a un robot cuya similitud con un espécimen real es imperceptible.
Al saber todo esto Mabel se emociona y en un arranque pasional, al estilo chocante de Lisa Simpson, usa la tecnología de la Dra. Sam para introducir su mente en el castor sintético. Una vez consumado el acto escapa del laboratorio y se va en busca de los castores que alguna vez habitaron el claro.
Las cosas salen de maravilla: Mabel termina conociendo al líder de los castores, quien a su vez resulta ser el Rey de los mamíferos. Mabel se vuelve su consejera y juntos hacen una junta con los reyes de los insectos, los peces, los pájaros y los reptiles.
El ego de Mabnel le gana y la junta termina siendo un desastre: al final, los animales deciden armar una revolución contra los humanos. Mabel no sólo debe lidiar con esto sino que además, debe lidiar con la Dra Sam quien desea recuperar a su robot, y bueno.. las cosas empeorarán para nuestra heroína.
Para mitad de la cinta llegué a pensar que todo iba a acabar de una manera horrible: con una moralina woke chocante y simplona. Pero el personaje de Mabel enfrenta sus errores, se hace responsable de sus actos y consigue ir desenredando la maraña que ella ayudó a tejer… Mabel demuestra su valor, inteligencia y astucia.
Al final, una visión woke adorable emerge y nos enseña un mundo incluyente en donde hay lugar para la convivencia entre humanos y animales, entre la naturaleza y el progreso:; un universo en donde todos salen ganando.
La película es una producción de Pixar y cabe mencionar que por momentos no lo parece: no sabe a Pixar.y no se ve como Pixar (lo que crea que eso signifique). Pero al final, ahí está… el sello de la compañía que hizo Cars, Toy Story y demás, emergé con un mensaje que te hace sentir bien, que te inspira y hasta es capaz de sanar.
Hoppers de Daniel Chong es una gran opción para padres e hijos; una opción que no pontifica sobre la expansión del ser humano y su capacidad creadora pero tampoco solapa los excesos de nuestra especie que generan un desequilibrio en el mundo.
