por Fausto Ponce

El último episodio de Chernobyl cierra de manera magistral esta mini serie que, por poco más de un mes, nos hizo olvidar que alguna vez existió Game of Thrones.

El capítulo cinco “Vichnaya Pamyat” funge como una especie de epílogo en el que el camarada Legasov (Jared Harris) nos explica cómo fue que ocurrió el accidente, quiénes son los culpables y dicta un discurso sobre el ocultamiento de la verdad, lo cual confronta las acciones del gobierno soviético.

Y es en lo anterior donde radica la importancia de la serie, es decir, el meollo del asunto no es sobre energía limpias y renovables, o sobre el horror de la energía nuclear sino sobre la soberbia de aquellos que ostentan el poder y de su mezquindad para con el pueblo, y es que en aras de mantener las apariencias, el status quo y el control sobre el pueblo se gestó una dinámica perversa y compleja que devino en el accidente de la planta nuclear de 1986.

¿La serie le pega al socialismo? Sí, pero el mensaje se inserta en un mundo donde los populismos, ya sea de izquierda o de derecha polulan, así que resulta bastante conveniente pues nos da herramientas para reflexionar sobre nuestros entornos políticos y encontrar respuestas que puedan aportar a la construcción de una mejor sociedad.

¿Podrían haber usado otro ejemplo que no fuera el socialismo? Sí, quizá retomar el tema de los nazis pero por ahora se encuentra ya muy manoseado. El ejemplo de Chernobyl y su contexto político tienen la distancia histórica suficiente para usarse de ejemplo contemporáneo.

 

 

 

 

1 reply
  1. Leonila Torres
    Leonila Torres says:

    Que importante tu persepcion de la serie y que bien que ostentó la verdad como bandera! Así es como funcionó la serie! Gracias mi Fausto

    Responder

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