por Paty Rodríguez

Poppy es una creadora extravagante y original, con influencias variadas y el estilo inquietante de un personaje robot. Con su nuevo álbum, I Disagree, la artista comienza el año de manera contundente. Transgrede por completo las convenciones pop y se reinventa a sí misma mientras coquetea con el metal industrial. De esta forma, Poppy nos hace saber que es capaz de cualquier cosa que se proponga y que si va a obedecer a alguien, será a ella misma.

Para empezar, es conveniente conocer un poco más sobre la chica detrás de I Disagree y de todo el concepto de Poppy. Su nombre real es Moriah Rose Pereira, y es una artista de 25 años que a los 15 se mudó a Los Ángeles y saltó a la fama alrededor de 2015, primero como un personaje muy peculiar en YouTube, creado en colaboración con el director y artista Titanic Sinclair. Poppy (nombre inspirado en un apodo con el que una amiga le llamaba) era una especie de Barbie, dulce y, al mismo tiempo, siniestra y robótica, en un mundo edulcorado con colores pastel. En su canal de Youtube, Poppy hace una crítica sutil pero dura a la sociedad de consumo y a la misma cultura pop.

Durante un tiempo, la identidad de Poppy se mantuvo en secreto, pero pronto sus videos cobraron gran popularidad y acumularon millones de vistas, lo cual llamó la atención en los círculos del espectáculo. Resultó que la artista escribía canciones desde los 12 años y que tenía un gran talento musical, así que la popularidad y el concepto se convirtieron en la oportunidad perfecta para que Poppy impulsara su carrera musical. La artista firmó un contrato con Island Records y, hasta el momento, ha lanzado un EP y cuatro álbumes de larga duración: Poppy.Computer (2017), Am I a Girl? (2018), I C U (2019) y ahora, I Disagree.

I Disagree es su última colaboración con Titanic Sinclair y, definitivamente, es un álbum en el que rompe esquemas. A nivel musical, podemos notar un cambio significativo con respecto al estilo que había llevado hasta el momento, mucho más inclinado al electropop. Pero eso no significa que renuncie a él por completo ni que despoje a sus canciones de la dulzura bubblegum con su voz aguda y ciertos pasajes instrumentales.

Esta vez, sin embargo, los sonidos pesados y algunos tintes del metal industrial están mucho más presentes que nunca. En agosto, con el lanzamiento del primer sencillo “Concrete” (que también es la canción que abre el disco), nos dimos una idea: nos encontrábamos ante una curiosa categoría “pop metal” donde Poppy alternaba fragmentos musicales dulces y simpáticos con pasajes estridentes de guitarra eléctrica y golpes fuertes a la batería. El resto del álbum es muy similar. Al escuchar “Anything Like Me”, por ejemplo, inevitablemente nos acordamos de  Marilyn Manson en “The Beautiful People”.

Sin embargo, Poppy tampoco abandona su faceta dulce y vulnerable con canciones como “Nothing I Need” o “Sick of the Sun”, baladas suaves con ocasionales intervenciones de guitarra eléctrica y la particular voz, dulce con filtro metálico de autotune.  Esta paz, sin embargo, se rompe con piezas como “Sit/Stay” o “Bite Your Teeth”. Con ellas regresa la furia, la fuerza.

De hecho, el tema principal del álbum es mantenerse fuerte; no doblegarse. Poppy sigue su propio consejo y es capaz de crear un álbum donde cabe todo.

https://open.spotify.com/album/4LgpVx8efQT7SRXGRq5Tze

 

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