por Paty Rodríguez

Gracias a su trayectoria y su música, TOY se ha convertido en una banda fundamental en la escena británica indie de la música psicodélica y shoegaze. El día de hoy salió a la luz su nuevo álbum Songs of Consumption, la continuación de su evolución a nivel musical y un homenaje profundamente personalizado hacia las canciones y artistas que los han inspirado.

El nuevo álbum, conformado por ocho covers de canciones que inspiran a los miembros de TOY, da cuenta de la intensa actividad de la banda en cuanto al ritmo de trabajo y creación: apenas en enero de este año lanzaron Happy In the Hollow, su álbum más aclamado hasta la fecha.

De acuerdo con las declaraciones de la banda, Songs of Consumption es la continuación de su anterior material en cuanto a sonido; sin embargo, ahora existe una diferencia: las pistas no tomaron forma en estudios de grabación profesionales, sino de forma completamente casera, con arreglos y una producción rudimentaria con instrumentos electrónicos. La intención de la forma de grabación, continúa la declaración de la banda, fue lograr un sonido bastante primitivo y de estética DIY, el cual se pudiera adaptar a la esencia de las canciones elegidas.

Es cierto que en Songs of Consumption, las diferentes canciones se adaptan a el estilo propio de TOY y la continuidad del disco a nivel instrumental con respecto a Happy In the Hollow. Sin embargo, hay que reconocer que en este contexto, se busca construir una individualidad completamente distinta en cada canción, que si bien es compatible con el concepto y el sonido total del álbum, no se olvida por completo de las características de la canción original.

De esta manera, podemos tomar como punto de partida la primera pieza del disco: “Down On The Street”, canción original de The Stooges. Casi está de más mencionar que ambas versiones son radicalmente distintas: desde el hecho de que la interpretación de TOY ha sido transportada a un tono más agudo, hasta la instrumentación evidentemente distinta, sin guitarras distorsionadas, sin los tambores furiosos de los íconos del punk. Sin embargo, la versión de TOY logra adaptar la rebeldía propia de la canción original a su manera: genera un ambiente oscuro con los bajos del inicio, incorpora ruidos inquietantes de fondo, desarrolla la distorsión en los sintetizadores.

Por otra parte, y en una línea completamente diferente a la de The Stooges, tenemos la reinterpretación de una canción muy ochentera, original de Soft Cell: se trata de “Fun City”, que también fue el primer sencillo de Songs of Consumption. En este caso, es posible encontrar mayor similitud entre la canción original y la versión de TOY, aunque en el segundo caso, es mucho más notorio el carácter casero y la producción rudimentaria de la instrumentación. Se conserva, sin embargo, un sonido limpio y el carácter tranquilo, optimista, agradable: muy diferente a la oscuridad y la distorsión de otras piezas.

Puede concluirse que la intención de Songs of Consumption es la fidelidad, en el sentido de lograr una reinterpretación que se pueda mantener fiel de la misma manera al estilo de TOY y al de los artistas que los han inspirado. En general, el propósito se cumple. Y todo, con la calidad musical que caracteriza a TOY.

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