por Fernanda Ferrer

Para decorar el Halloween con algo de terror inusual, hicimos una lista con cinco cintas que exploran el miedo de una manera refrescante pero igualmente aterradora:

1 Funny Games (Michael Haneke, Austria/EUA, 1997/2007)

Una familia que decide salir de su rutinaria vida por un tiempo y aislarse en su casa de campo. Ahí, se encuentran con dos asesinos seriales que los toman como rehenes. Al principio, los dos jóvenes secuestradores parecen civilizados e inteligentes, sin embargo, el terror sucumbe en la familia cuando las intenciones de los asesinos son declaradas y una apuesta mortal es puesta sobre la mesa.

Existen dos versiones de esta cinta. Tanto la versión austriaca de 1997 como la estadounidense, diez años después, fueron dirigidas por Michael Haneke, adaptadas del mismo guion del director. Por esto, ambas cintas son casi idénticas en cuanto a tomas, planificación y encuadres. Cuando se presentó la primera versión en 1997, muchos alabaron la innovación y sofisticación en el género de torture porn. Es así que, cuando Haneke dirigió la versión en inglés con Naomi Watts y Tim Roth, muchos consideraron que el puntual trabajo actoral había elevado la idea original.

Funny Games es una cinta que tal vez no es para todos, pues su planteamiento de tortura extrema parece castigar al espectador por su elección de verla. A pesar de ello, y debido al gran logro de trasladar un mismo guion a dos versiones igualmente valiosas, cualquier versión de Funny Games es una experiencia perturbadora pero satisfactoria, aunque francamente, ése parece ser el punto en este calculado ejercicio de incomodar.

2 Lake Mungo (Joel Anderson, Australia, 2009)

Uno de los subgéneros dentro del terror que más gusta por su efectividad para crear una narrativa “realista” es el llamado found footage o cinta encontrada. Lake Mungo no es precisamente una cinta encontrada, sino más bien un mockumentary o falso documental que cuenta con material encontrado, combinando así ambos géneros. A pesar de no ser tan conocida como otras cintas, Lake Mungo es, sin duda, uno de los mejores ejemplares que el género found footage tiene que ofrecer.

La película es narrada como un documental sobre la familia Palmer tras la desaparición y la eventual muerte de Alice, la hija de dieciséis. Tras la tragedia, la familia comienza a percatarse de lo que parecieran ser apariciones paranormales de su hija por la casa, por lo cual buscan ayuda parapsicóloga a la vez que comienzan a descubrir profundos secretos de la vida de su hija.

La única cinta realizada por el poco conocido director australiano Joel Anderson es una exitosa mezcla de imágenes inquietantes y la verdadera naturaleza del horror que yace en el realista retrato de cómo se digiere el dolor de una pérdida sin aparente sentido. Lake Mungo es una sofisticada cinta que es igualmente poética y escalofriante. Una brillante mezcla de géneros y temas que crea una narrativa tenebrosa que se ve perfectamente envuelta por la melancolía de una situación muy posible y cercana a eventos reales.

3 Dulces sueños, mamá (Goodnight, Mommy, Austria, Severin Fiala y Veronika Franz, 2014)

En la soledad de una casa en el campo, unos gemelos esperan la llegada de su madre. Cuando ésta llega con el rostro cubierto de vendajes, producto de una cirugía plástica, los chicos desarrollaran una inquietante suspicacia sobre si su madre ha sido reemplazada.

En esta cinta, las directoras austriacas Severin Fiala y Veronika Franz toman el síndrome de impostor como inspiración y lo hilvanan con cuestionamientos existenciales que combinan la vulnerabilidad de sentirse desprotegido en un ambiente aislado. Entre gráficas escenas y sucesos psicológicamente aterradores, Dulces sueños, mamá, construye meticulosamente una atmósfera que no deja de tensarse alrededor de la fundamental ausencia de confianza y la veracidad de la identidad.

4 Vuelven (Issa López, MÉXICO, 2017)

Algunas historias vibran en el miedo interiorizado de la audiencia, no sólo por sus elementos del género, sino por la franqueza con la que mezclan el terror sobrenatural con los horrores del mundo real. Así es Vuelven, un oscuro cuento de hadas que explora los miedos tangibles y los inciertos, sin antagonizar ni preponderar cuál horror es más real o apabullante, a la vez que busca la fuente de una fuerza brutal para enfrentarlos.

La cinta sigue a una niña de diez años llamada Estrella que tiene tres deseos, entre ellos que su madre fallecida a manos de un cártel de drogas, vuelva a la vida, y así, se cumple su deseo, sólo que de una forma aterradora que la acosa incesantemente.

La cinta mexicana ha dado mucho de qué hablar desde su estreno y recorrido por festivales de cine reconocidos. La historia, que teje su narrativa con elementos de horror, fantasía y drama social con el toque característico del cine independiente, ha logrado generar una ola de halagos tanto por la audiencia como figuras reconocidas como Guillermo del Toro y el propio maestro del horror contemporáneo, Stephen King.

5 Hausu o House (Nobuhiko Obayashi, Japón, 1977)

Para cintas de horror perturbadoras, con cierto misticismo tétrico y muchas veces extrañas: Japón. Si bien el J-horror (como se le conoce al género de horror proveniente de Japón) tiene una basta colección de escalofriantes títulos, pocos son tan brillantes e hilarantes como Hausu.

La premisa de la cinta parte de una colegiala que, en su afán de huir de su padre y su nueva madrastra, viaja junto con otras seis amigas a la casa de campo de su tía. Aunque al llegar, se topan con la sorpresa de que dicha tía ha muerto y su casa se convierte en una jaula de rarezas paranormales que devoran a las chicas una por una. Desde su estreno, Hausu se ha convertido en un clásico de culto entre los fanáticos del género de horror, sin embargo, este positivo recibimiento no fue el inicial y no es para menos.

La cinta es una mezcla de comedia y horror con alucinantes episodios que parecen salidos de un viaje psicotrópico. La excentricidad de la cinta se sustenta en que el director Obayashi colaboró directamente con su hija de siete años en la realización del guion. Aparentemente, su hija criticó las pasadas cintas de su padre como “miedos demasiado adultos y aburridos”, así que el director incorporó varias ideas de su pequeña para crear un clásico absurdo pero eficaz, ajeno a la lógica adulta pero perturbadoramente familiar.