por Pascual Morones

Hablar de la familia Derbez en el medio artístico es como hacer referencia al club América del fútbol mexicano: o los amas o los odias. Bajo ese contexto cabe mencionar que el reality show De viaje con los Derbez, disponible en Amazon Prime Video, deja un muy buen sabor de boca.

La cuestión está así: Eugenio Derbez decide organizar un viaje con toda su familia. El objetivo: crear y fortalecer los lazos que los unen y de paso alejarse un poco de su realidad. Marruecos se convierte en el país donde veremos lo que implica ser parte de una dinastía como la Derbez.

El primer punto positivo que tiene De viaje con los Derbez es Marruecos. El desarrollo del reality permite al espectador conocer un poco sobre la cultura de país africano, ilustrado con tomas muy bien hechas de sus diferentes paisajes.

Como buen reality show, las cámaras siguen durante toda su estadía a los Derbez por lo que es fácil notar en los primeros episodios al personaje más allá de la persona. Los primeros destellos que nos indican quiénes son ellos verdaderamente —fuera del show y sin la presencia constante de las cámaras—, son los clips que introdujeron en edición con material grabado de sus celulares.

Pasan los capítulos y el único al que nunca vi ser auténtico fue a Eugenio, desentona mucho por momentos: Se nota falso en sus intervenciones, sobreactuando el papel de un padre que nunca fue (al menos con algunos de sus hijos) y dejando salir su verdadera forma de ser en situaciones de las cuales no tiene el control; en éstas incluso llega a hacer comentarios fuera de lugar o machistas. Es un hombre que gusta de tener siempre el poder de decisión.

Lo cual no ocurre con su familia. Los mencionaré por separado pues cada uno tiene el carisma suficiente para encontrar empatía con el público al grado de decir: en mi viaje familiar seguro yo sería como (inserta aquí a tu Derbez favorito).

Alessandra Rosaldo: esposa de Eugenio desde 2012, pareciera ser la aguafiestas del grupo pues en su afán de cuidar a su hija Aitana limita las actividades. Genera conflicto constante con su esposo (controlador) y termina por hacer click con sus hijastros Vadhir y José Eduardo. Al final ves a una mujer que quiere divertirse y que necesita el apoyo de su pareja.

Aislinn: la mayor, es la única que levanta la voz frente a Eugenio. Todo el viaje está viviendo entre la espada y la pared: por un lado sobrellevar la convivencia con su familia y por el otro trabajar su matrimonio con Mauricio Ochmann. Él se está enfrentando por primera vez a las tradiciones de una familia que constantemente le generan incomodidad, un proceso de adaptación al que muchos se enfrentan.

Vadhir: constantemente busca la aprobación de su papá sin encontrarla en muchas ocasiones. Es el más sentimental hacia Eugenio pues arrastra varios problemas con él desde que era niño. Poco a poco encuentra en su hermano José Eduardo a su confidente para trabajar todo ese sentir a su padre.

José Eduardo: se roba el reality. En todos los capítulos lo ves tan siendo él y tan honesto que de inmediato genera empatía con la gente. Todo el tiempo debe estar soportando los comentario de Eugenio que le critica todo: desde el porqué fuma hasta su poco interés de trabajar en el cine. José Eduardo es esa persona que sabe cuándo y cómo hacer las cosas para mejorar el ambiente.

En conjunto logran hacer una química que por momentos aborda a Eugenio y lo hace ser parte de la honestidad de sus hijos, y es en ese momento cuando se puede estructurar una especie de perfil de cómo ha sido Derbez como padre a lo largo de los años, y de cómo es una persona muy difícil con la cual convivir. Incluso, Alessandra declara que los altercados entre ambos son más que los puntos en común y que por ende es un matrimonio muy complicado.

De viaje con los Derbez, conformado por nueve episodios, cumple con el objetivo de un reality show: entretener y lo hace de forma interesante. La edición y el país ayudan a esto.

Al final, Eugenio es el hilo que conduce todo, tristemente es también la parte más floja, pero la familia lo mantiene a flote. ¿Por qué se vuelve tan digerible? Porque al final de la historia son una familia mexicana juntándose para irse a turistear y sí, cada uno de nosotros tiene a su Eugenio, su José Eduardo o su Mauricio adoptado.

El reality que termina dejando un muy grato sabor de boca incluso para mi que no disfruto del trabajo de la mayoría de ellos.

1 reply
  1. KAREN
    KAREN says:

    Estoy completamente de acuerdo con lo q escribes. Muchas veces me sentí identificada con Aislinn y el que mejor me cayó fue José Eduardo aunque la imagen que tenía de Vadhir era completamente diferente y llegué a creer que su personalidad era más como la de su hermano y fue todo lo contrario.
    Me gustaron más las aportaciones de los hijos que de Eugenio y Alessandra.

    🙂 gOOD

    Responder

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *