por Fausto Ponce

El primer episodio de Watchmen (HBO) titulado “It’s Summer and We’re Running out of Ice”, es un episodio enigmático cercano a los desconcertante. En una primera impresión es difícil saber si se está viendo una serie sobresaliente o un compendio de historias que no van a ningún lado.

La historia creada por Damon Lindeloff se deseñvuelve en el mismo universo que Alan Moore creó para su novela gráfica homónima. En ese sentido, no estamos hablando propiamente de una secuela, aunque los hechos se desarrollan poco más de 34 años después de lo ocurrido en lo obra de Moore, sino de un remix (según comentó el mismo Lindelof).

Este primer episodio cuenta con tres líneas narrativas: Por un lado, tenemos una historia que ocurre el mes de septiembre de 2019, época en la que la policía de Tulsa, Oklahoma debe enfrentar a un grupo terrorista de enmascarados racistas conocidos como la séptima caballería. La máscara que portan estos criminales está inspirada en el fallecido súper héroe Rorshak (personaje de la historia original).

El jefe de la policía Judd Crawford (Don Johnson) —quien parece una especie de sheriff del viejo oeste—, junto con la heroína Sister Níght (Regina king), otros súper héroes y el resto del cuerpo policial harán frente a dicha organización que planea un terrible atentando. Pero antes habrá un asesinato y una investigación de por medio.

En el mundo de la serie, los súper héroes no tienen cabida como “agentes libres”, pero varios trabajan de manera conjunta con la policía, cuyos miembros, por cierto, trabajan con sus rostros cubiertos debido a un terrible incidente relacionado con la problemática racista de la serie.

Y por otro lado, se nos presenta una historia ocurrida casi 100 años antes. De hecho así es como inicia el episodio: un niño negro de Tulsa, Oklahoma en 1921, está viendo una película silente donde un alguacil negro atrapa a un sheriff blanco que es corrupto, cuando la función es interrumpida por disturbios ocasionados por un grupo de blancos racistas del Ku Kux Klan, quienes está asesinando a los ciudadanos negros de la zona. (Lo anterior parece una ficción horripilante pero está basado en hechos históricos).

Los padres del chico hacen lo posible por salvar a su hijo al ponerlo en la carreta de unos amigos suyos que intentan escapar de la ciudad, pero las cosas salen mal. No se sabe bien que pasa porque todo parece indicar que el pequeño pierde el conocimiento de alguna manera, así que luego de una especie de black out, el pequeño despierta sólo para descubrir que la carreta donde viajaba se encuentra hecha pedazos, y en medio de todo ese desastre, un bebé está llorando. El chico lo carga en sus brazos y eso es todo lo que sabemos por ahora de esa historia.

Posteriormente vemos a un viejo conocido para los fans de la novela gráfica: Ozymandías (Jeremy Irons); en este episodio lo vemos como un sujeto adinerado, quien es adulado por un par de sirvientes de manera desconcertante.

La cantidad de información que contiene este episodio lo convierte en un ente extraño que primero debemos desentrañar antes de dejarnos llevar por la historia o por los personajes que se nos presentan.  ¿Hacia a dónde va esta serie? Es difícil de saberlo.

Todo este embrollo nos lleva al desconcierto más que a una atmósfera de suspenso, de esas que nos enganchan y nos dejan con ganas de ver más.

No es un episodio malo: el diseño de producción resulta interesante, al igual que los héroes que nos presentan pero habrá que esperar a ver el segundo episodio de Watchmen para ver con mayor claridad a qué nos estamos enfrentando como espectadores.

 

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