Entrevista con los guitarristas Martin Dressler y Carlos Larrauri del Ensamble Moebius. Explorando la magia de la música contemporánea.

por Paty Rodríguez

El próximo jueves 29 de agosto, a las 19 horas, el cuarteto de guitarras Ensamble Moebius presentará Exploraciones sonoras en la Fonoteca Nacional de México. En esta ocasión, nos reunimos con dos de los integrantes, Martin Dressler y Carlos Larrauri, quienes son egresados de la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes, y conversamos sobre el proyecto, su nuevo material y sobre explorar la magia que tiene la música contemporánea.

Martin, el fundador del Ensamble Moebius, nos cuenta que su primer encuentro en el escenario con los demás integrantes fue durante el estreno de las piezas que dan el nombre al nuevo disco: las “Tres exploraciones sonoras”. Esto fue en Chihuahua, gracias a la beca”David Alfaro Siqueiros” para la creación artística. Posteriormente, el cuarteto termina de conformarse en la Ciudad de México, cuando se suma Carlos Larrauri al proyecto. De eso han pasado cuatro años.

Alta Fidelidad: ¿De dónde surge la idea de llamar Moebius al ensamble?

MV: Como ya hay muchos cuartetos de guitarra, la intención era juntarnos para armar repertorio que incluyera piezas de una o más guitarras, incluso también con más instrumentos. Al final este primer gran proyecto —Tres exploraciones sonoras—, se conformó como un disco con música para cuarteto, pero realmente Moebius hace referencia a la idea de que pudiéramos cambiar la disposición del ensamble dependiendo de qué vayamos a tocar, para que tampoco se limitara a un sólo tipo de música, de disposición.

Además de la serie de tres piezas que dan nombre al disco, compuestas por Abraham González Bejarano, el álbum incluye otras obras como los “Tres colores del vino”, a cargo de Lupino Caballero, y “Episodios” de Herbert Vázquez. A partir de esto, Martin y Carlos nos hablan un poco más de la concepción del álbum.

Alta Fidelidad: ¿Cómo describen el concepto detrás de Tres exploraciones sonoras? Es decir, qué significa la presencia del vino, por ejemplo, o cómo son estas exploraciones de las que se habla…

Carlos Larrauri: El disco fundamentalmente se trata de ampliar los panoramas de resonancia en la guitarra. En la obra de “Episodios”, el compositor busca ampliar los alcances sonoros de la guitarra, empleando algo que se conoce como “técnicas extendidas”. “Tres colores del vino”, por su parte, busca crear texturas sonoras que hagan alusiones a la embriaguez generada por el mismo vino y a la diferencia entre sus tres colores.

Carlos también nos habla de las piezas que dan nombre al disco, las”Tres exploraciones sonoras”.  Su nombre, dice, es más explícito con respecto a la intención: “[las piezas] buscan hacer una exploración acústica y sonora, a veces con algunos sonidos de afinaciones muy precisas, pero también combinando aquello que podríamos considerar ruido, e integrar todo eso como parte de un mismo discurso”.

Alta Fidelidad: ¿Podría decirse que existen condiciones ideales para poder disfrutar del disco?

MV: Nosotros tratamos de adherirnos a la idea de que todo ser humano es sensible, y que aunque las sonoridades en la música contemporánea sean de cierta manera nuevas, en realidad tampoco son mucho más abstractas que los sonidos que nos rodean. Nosotros creemos que no hay una posición específica para estar abierto a disfrutar este tipo de música. Tan sólo es el gusto por escuchar algo diferente.

CL: Existe un estigma sobre el arte contemporáneo, de que uno tiene que tener cierto conocimiento profesional para poder acercarse a él. Pero no es así: aunque detrás de la composición de cada obra sí hay asuntos muy complejos, el escucha no está obligado a conocerlo. Para escuchar este tipo de música, a la que no estamos acostumbrados, simplemente se necesita aprender a no esperar algo en específico. Así, uno puede fácilmente disfrutar y dejarse llevar.

Otra de las características más emocionantes de la música contemporánea es la ruptura de brechas entre el compositor, el intérprete y el público. Carlos describe el caso de las piezas que conforman los “Tres colores del vino”: “Hay un aspecto performativo. Uno tiene que tomar una copa de vino y brindar con el público: literalmente decir ‘salud’. Eso ya es parte del discurso musical, y en ese sentido hay una clara interacción”.

Alta Fidelidad: Finalmente, ¿podrían compartir con nosotros tres conceptos o valores que asocian con el Ensamble Moebius?

CL: Uno, sin duda, sería la experimentación, en todo sentido, en cuestión sonora y performática: jugar con el sonido, el espacio. Otro sería la guitarra, porque aunque no nos cerramos a colaborar con otros instrumentistas, fue a partir de la guitarra que nos conocimos.

MV: Además, la guitarra es un instrumento cuyo auge es ahora: desde el siglo XX hasta este momento se ha escrito mucho repertorio del instrumento. También es un instrumento conciliador que está a la mitad de muchas tradiciones: música popular, música folclórica, rock, pop, música académica, música contemporánea.

Exploración, guitarra y empatía: estos son algunos de los grandes ingredientes que conforman al Ensamble Moebius. Aunque podríamos decir mucho más acerca de este gran cuarteto, el universo fascinante y sinestésico que construyen con su música nos muestra que las palabras terminan sobrando.

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