por Fausto Ponce

The Boys es un drama crudo e inteligente que utiliza de pretexto un mundo fantástico habitado por súper héroes para hacer una radiografía de nuestra sociedad en la era de las redes sociales y una crítica a la manera en que las empresas y el gobierno manejan la política.

La serie de Amazon Prime, creada por Eric Kripke (Supernatural) y basada en un cómic homónimo de Garth Ennis, está cargada de humor negro, drama, violencia y contenido sexual, que gira en torno a los excesos de una poderosa empresa llamada Vought, que controla prácticamente a todos los súper héroes del planeta y que ambiciosamente desea un pedazo del pastel que el gobierno de los Estados Unidos tiene para la industria militar.

El mundo de The Boys es un lugar plagado de súper héroes narcicistas, engreídos y violentos a quienes sólo les interesa la fama y el dinero que ganan a través de su participación en películas, merchandising, publicidad y otros derechos de explotación gestionados por Vougth.

Es en este contexto que nos topamos con un grupo clandestino —con nexos poco claros con el gobierno de Estados Unidos— que busca acabar con los excesos de estos súper héroes através de la investigación, espionaje y mucha violencia.

Vougth parece controlar a casi todos los súper héroes de la Tierra. Dentro de sus filas cuenta con un equipo elite llamado los Siete —una especie de Liga de la Justicia—, integrado por Homenajes lander (Antony Starr), Deep (Chace Crowford), Translucent (Alex Hassell), Queen Maeve (Dominic McElligot), Black Noir (Nathan MItchell), A-Train (Jessie T. Usher), y una nueva integrante llamada Starlight (Erin Moriarty).

El detonante de esta historia es una tragedia ocurrida a Hughie (Jack Quaid), un chico apocado que trabaja en una empresa de electrónica: el súper héroe llamado A-Train atraviesa a su novia sin querer, justo cuando ambos estaban haciendo planes de pareja. La escena es inesperada, violenta y muy gore.

La cuasi indiferencia de A-Train (cuyo nombre en español es Audaz) y de Vougth es una chispa que aviva el enojo de Hughie, quien alberga en su interior deseos de venganza pero su personalidad contenida y su baja autoestima se lo impiden.Vougth quiere darle una indemnización a Hughie a cambio de su silencio, pero éste último no piensa tomar el dinero.

En este contexto aparece William Butcher (Karl Urban), un sujeto rudo quien dice ser del FBI. Según esto, investiga los “trapos sucios” que escoden los súper héroes. Butcher se acerca a Hughie con el fin de reclutarlo para una tarea importante: Hughie deberá aceptar el trato con Vought, ir a sus oficinas a firmar el acuerdo y plantar un micrófono para que Butcher pueda desenmascararlos.

Lo del micrófono es el disparador que inicia una guerra abierta hacia los Siete por parte de Butcher, al tiempo que marca el inicio para la formación de un grupo clandestino dedicado a acabar con los súper héroes. Butcher recluta a dos viejos amigos: Frenchie (Tomer Kapon) y Mother’s Milk (Laz Alonso), por su puesto, Hughie también logra entrar, aunque todo el tiempo está titubeante.

La información de los trabajos que Butcher ha realizado con ambos sujetos es poco clara, pues oscila entre la clandestinidad, ilegalidad y las fuerzas de la ley; lo que sabemos es que Frenchie es un tipo solitario que trabaja desde las “sombras” y que Mother’s Milk tiene una bonita familia y es exitoso en su trabajo.

En paralelo iremos conociendo la historia de Starlight quien tiene sus propios dramas y batallas internas, pero cuyo buen corazón podría traer balance a la corrupción de la cual está rodeada.

De entrada, la historia nos engancha con los dramas principales de Butcher, Hughie y Starlight —aunque poco a poco conoceremos más sobre el resto de los personajes—, los adereza con violencia, humor negro y contenido sexual (donde por cierto no vemos desnudos femeninos, sólo de los protagonistas), mientras que en el fondo nos encontramos con la crítica a una sociedad que sólo busca la fama, y en donde la mayoría de sus miembros tratan desesperadamente de hallar las respuestas de su vida a través de los influencers que en este caso son los súper héroes.

Pero detrás de esos hombres y mujeres super dotados se esconden unos seres humanos llenos de defectos, con alma de niños malcriados que no son responsables de su poder ni de sus actos, a la manera de los dioses griegos; los súper héroes viven como estrellas de rock en el exceso, pero gracias a sus poderes son mucho más crueles e insensibles.

En otra capa de análisis, la serie deja entrever la relación perversa que existe entre las grandes empresas y el gobierno donde lo único que importa es el poder y el dinero pero no los ciudadanos.

The Boys es una gran aportación al mundo de los súper héroes (imposible no pensar en Watchmen) ya que nos presenta un lado muy turbio sobre el exceso de poder. Por otro lado, es una de las mejores series del año.

 

 

 

1 reply
  1. Leonila Torres
    Leonila Torres says:

    Escuché tu reseña en DMD en Permanencia estuvo genial! Pero tú redacción impecable me encanta! La buscaré y la veremos! Gracias

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