por Jerónimo Arellano Zandi

La nueva producción de Netflix y TOEI, Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco (Japón, Estados Unidos, 2019), es una adaptación en animación 3D del manga Saint Seiya (1986) de Masami Kuramada que, para quienes crecimos con la serie de 1986, deja mucho que desear.

La serie tiene seis episodios con una duración de, aproximadamente, 24 minutos cada uno.

El ritmo de la trama es sumamente veloz y los combates duran muy poco. Seiya y su hermana, Seika, viven en un orfanatorio, una noche, las manos de ésta brillan con una energía llamada “cosmos”. Momentos después de ese fenómeno, un comando armado irrumpe y trata de matar a los hermanos. Afortunadamente, aparece un caballero dorado que derrota a los atacantes con facilidad y rapta a Seika. Seiya queda solo.

Transcurren los años y Seiya se vuelve noticia viral tras manifestar “cosmos” al defenderse de unos pandilleros que lo hostigaban. La historia se repite cuando, horas después del evento, Seiya es llevado ante Mitsumasa Kido, un millonario que años atrás encontró al moribundo caballero dorado de Sagitario Aioros.

El caballero le encarga, telepáticamente, a Mitsumasa el cuidado de la diosa Atena y la armadura dorada, además, le advierte del peligro que acecha a la humanidad ya que los dioses Poseidón y Hades desean destruir la Tierra.
Kido no está solo, recibiendo la información también está su socio Vander Guurad, que, en vez de seguir la voluntad del caballero de Sagitario, decide construir su propio ejército de caballeros para combatir contra los dioses.

Kido convence a Seiya de ir a entrenar para convertirse en el caballero del Pegaso, cosa que logra al brindarle información sobre el paradero de su hermana Seika.

Seiya, tras seis arduos años de entrenamiento, logra convertirse en el caballero. Su maestra, Marín, le dice que vaya a participar en un torneo contra otros caballeros y allí encontrará más información acerca del paradero de su hermana.

Seiya llega al lugar del torneo y descubre que éste fue organizado por Saori Kido, la nieta de Mitsumasa, a quien él conoció cuando accedió entrenar para ser caballero.

Sin embargo, Seiya no es el único caballero. Hay otros jóvenes caballeros contra quienes tendrá que combatir para salir vencedor del torneo.

La animación en 3D es deficiente en varios aspectos, para comenzar, las animaciones no son fluidas y en algunos casos se ve un poco torpe. La “texturización” (el coloreado del 3D) en la piel de los personajes se ve plástica, sobre todo los rostros.
Para animar personajes 3D se crea un esqueleto (rig) que se liga al modelo (personaje) 3D y este es lo que se mueve y el modelo lo sigue. Los rigs faciales quedan muy cortos y las expresiones de los rostros no logran proyectar las emociones exitosamente.

Esos son los problemas técnicos de la serie, sin embargo, la mayoría provienen de la adaptación de la trama original, en especial si se compara con la legendaria serie de 1986.

Los elementos trágicos y violentos no existen en esta adaptación. Cada combate era de vida o muerte en la trama original, se rompían huesos y brotaban litros de sangre por parte de los combatientes. Esto resaltaba lo épico de los caballeros y como espectadores conectábamos con su sufrimiento y su lucha. Aquí no hay tal conexión.

Otro elemento fallido tiene que ver con los antecedentes de los personajes. No se profundiza en el pasado de los caballeros, huérfanos todos y obligados a superar crueles pruebas sobrehumanas para convertirse en caballeros. El sufrimiento y su estado de orfandad es lo que hace que los caballeros se vuelvan tan amigos, ya que se comienzan a ver como hermanos.

Hay que reconocer que la nueva adaptación, con su ritmo tan veloz, logra dar mucha información en pocos episodios, pero pierde drama y estilo visual. Las pausas en el ritmo generan conflicto o tensión y casi no hay flashbacks que nos den más información sobre los personajes para conectarnos más con ellos.

Finalmente, la música, excepto por el tema de apertura que es un cover del original, sólo sirve como relleno, no aporta mayor cosa a la serie y pasa desapercibida como si fuera de elevador.

Si no viste la serie original, tal vez te agrade, pero sin duda Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco vivirá tras la sombra de la primera.

1 reply
  1. Rusbel
    Rusbel says:

    La adaptación es mala. De por sí cuando llegó a México el Anime la conocimos con un intro que sonaba del nabo. El nuevo intro lo quise escuchar en japonés y Netflix no tiene esa opción, así que me lo fumé en inglés. Cuando quise poner subtitulos en español y audio japones tampoco tenía esa opción. Momentos epicos del anime no los tomaron en cuenta. Desde el comienzo cuando Seiya pelea con Casius, cuando Seiya viste la armadura. Y casi todo lo demás está bien chafa.

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