por Jerónimo Arellano Zandi 

Ma (Estados Unidos, 2019) narra la historia de Maggie (Diana Silvers) y de su madre (Juliette Lewis) que regresan al pueblo natal de ésta después de un pesado divorcio.

Maggie es joven y de inmediato atrae miradas incluyendo la de Andy (Corey Fogelmanis), uno de los chicos populares de la escuela.

Con rapidez, Maggie comienza a juntarse con el grupo popular de la escuela. En una de las primeras salidas con sus amigos, Maggie es seleccionada para convencer a un adulto que les compre alcohol. Eventualmente, pasa Sue Ann (Octavia Spencer) quien es asistente en una veterinaria, y accede comprarles alcohol.

Sue Ann y los jóvenes se vuelven a topar y se repite la dinámica aunque en esta ocasión ella  los invita a tomar en el sótano de su casa ya que no deberían exponerse al estar tomando en la calle y mucho menos conducir.

Eventualmente, el sótano de Sue Ann se vuelve el lugar para las fiestas y ella hasta se les une a los jóvenes. Sin embargo, con el paso del tiempo, Maggie comienza a darse cuenta que Sue Ann es algo obsesiva y comienza a sospechar de sus intenciones.

Ma es un modesta película de suspenso que se desarrolla en un ambiente de aparente inocencia pero que detrás de “las persianas” se oculta una verdad mucho más siniestra y sangrienta.

El director Tate Taylor (Historias cruzadas, 2011) logra crear una pieza con mucho suspenso. Preguntas se manifiestan en la mente de la audiencia constantemente: ¿qué oculta Sue Ann? ¿por qué está obsesionada con ser aceptada por los jóvenes?

A veces las circunstancias son absurdas y difíciles de creer pero gracias a la gran actuación de Octavia Spencer (quien trabajó con el director anteriormente en Historias cruzadas) se olvidan estas imperfecciones y el espectador continúa viendo la película. Su salto de una emoción a otra en cuestión de segundos es espectacular.

A lo largo de la película, hay pequeños flashbacks a la adolescencia de Sue Ann y va plantando semillas de pavor hasta el desenlace de la historia.

Por un lado, el espectador le tiene empatía a Sue Ann por la humillación que sufrió y que le arruinó el resto de su vida, pero por el otro, sabemos que no excusa su actual comportamiento.

Maggie le pide a Andy ya no ir a casa de Sue Ann, quien ha estado espiando las redes sociales de los chicos y mandándoles mensajes constantemente, empero los amigos y su novio ignoran las advertencias de Maggie y van a una fiesta cuyo desenlace es trágico pero no de una manera tradicional. (No spoilers)

Sue Ann es un personaje trágico, patético pero humano, no se le puede odiar y hasta despierta simpatía en algunos momentos.

La película no es una obra maestra pero los fans del género seguro la disfrutarán.

 

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