por Leonardo Ponce

Mujeres es el nuevo álbum de Luz Elena Mendoza, mejor conocida por su nombre artístico Y La Bamba. Nacida en Portland, hija de padres Mexicanos (oriundos de Michoacán), su música siempre se ha tratado de mezclar por un lado, la herencia cultural de la tierra de la cual vienen sus padres y la cultura norteamericana en la que Luz Elena creció.

Para la cantante, siempre ha sido muy importante incorporar la lengua de sus padres en su música pero, a diferencia de otras propuestas Latino-Norteamericanas, el sincretismo cultural en Y La Bamba sucede de una manera más natural en la que se desarrolla un lenguaje propio que se convierte en una experiencia única para su audiencia.

Así pues, nos encontramos saltando del inglés al español con la misma naturalidad con la que cambiamos de ropa, recordándonos lo increíble que es vivir en un mundo que lucha por destruir las barreras culturales con las que crecimos. Del mismo modo tenemos el contraste entre piezas más dulces y nostálgicas como “Una letra” y otras más ruidosas como “Conocidos”.

Mujeres es un desplante de fuerza rítmico y sonoro lleno de incesantes ritmos de percusión y coros vocales que se entrelazan logrando una experiencia que nos remite a una ceremonia. Y es que su música siempre ha sido acerca de la comunión ya que pesar de que Y la Bamba es un proyecto solista, su música no se puede concebir sin una gran banda que complete la experiencia (hace falta ver el ensamble en vivo).

Son muchas las obras culturales que se están escribiendo bajo el lente del nuevo feminismo, pero en Mujeres esta idea parece cobrar un significado especial: “Somos mujeres, mujeres poderosas”, canta en el tema que da nombre al disco, en un canto que va dirigido a todas las mujeres pero que también tiene a su madre en la mente.

Durante el proceso de escritura de este disco, Luz Elena quería conectar con la esencia de su identidad como mujer, pero también con la de su madre —nacida en otro país— y con la experiencia mutua como mujeres en el mundo actual. Es por esto que la música de Mujeres es un grito de fuerza y de unidad; es una celebración, pero una celebración que en ocasiones está cargada violencia , energía y nostalgia.

Algo negativo de este disco, es que, en el afán de hacer un amalgama salvaje de todos los instrumentos, incluída la voz principal —tratamiento en la producción que resulta coherente con la propuesta sónica del disco—, la claridad de las letras se pierde un poco y resulta difícil comprender lo que se está cantando, (salvo en los temas más tranquilas); algo desafortunado cuando el significado de la lírica juega un papel importante en las canciones, pues es cuando entendemos las palabras que podemos aprehender la visión artística de Luz Elena en todo su esplendor, y es algo maravilloso.

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *