por Jerónimo Arellano Zandi

La tercera entrega de John Wick (Keanu Reeves), el ex-asesino que comenzó vengando la muerte de su perro en la primera entrega, emprende una lucha sin cuartel contra la élite del crimen organizado en John Wick 3 (EUA, 2019).

Ni Thanos con sus gemas ha causado tantas muertes como Wick en esta tercera cinta. Inicia buscando refugio  porque tiene una hora hasta que ser excomulgado del mundo criminal: todos los asesinos del inframundo lo están buscando para matarlo y cobrar la recompensa.

El director, Chad Stahelski, es un genio construyendo secuencias de acción como lo demuestra  esta cinta: peleas en moto, a caballo, con perros, en una biblioteca, en un lobby, en una casa de moneda… y todo con un elenco de villanos internacionales: chinos, italianos, magrebíes, y japoneses. Las secuencias se identifican por ser largas pero con un tempo veloz que eriza la piel, y el espectador en ocasiones se puede sentir perdido  por todo lo que ocurre en pantalla.

John Wick sabe que no puede vencer a La Orden, ese poderoso ente formado por las mafias más poderosas del mundo y que ha creado un sistema dentro del sistema desde donde lo controlan todo. Entonces busca una manera de llegar a la Casa Blanca, lugar donde hay alguien que le puede dar información de cómo encontrar al “Viejo”, un hombre que se dice que está por encima de La Orden.

Para esto, primero visita a la Directora, la matriarca de la mafia rusa en Nueva York, interpretada magníficamente por Anjelica Houston, quien está sentada en una butaca enseñando ballet a sus estudiantes. Ella está molesta de que John se haya atrevido a ir, pero éste le enseña un rosario ortodoxo que simboliza que ella le debe un favor. A regañadientes accede y le obtiene un salvoconducto a la Casa Blanca donde John cobra otro favor pero esta vez a Sofía (Halle Berry), una antigua aliada de John.

Los dos visitan a Berrada, quien acuña las monedas y discos que usa la Orden. Éste le dice cómo  encontrar al viejo pero no sin antes dispararle a uno de los perros guardianes de Sofía, quién entra ataca a Berrada y a sus hombres. Esta secuencia es de las más sangrientas y mareadoras de toda la saga, John y Sofía se abren camino como un par de carniceros con el apoyo de los dos perros de pelea. Es un festín de adrenalina.

Mientras tanto, en Nueva York, la Orden mandó a una adjudicadora que visita a todo aquel que le dio apoyo a John Wick en la película pasada y, con la ayuda de Zero, un legendario asesino, los castiga y les da ultimátum.

Eventualmente, John encuentra al “Viejo”, quien le promete el perdón pero debe a matar a una persona más para mostrar lealtad a la Orden de nuevo.

La trama de la película es sencilla y casi lineal. Lo que sobresale es la calidad con que está realizada. John Wick pertenece al género Neo-Noir, ya que toda la fotografía juega con el contraste de la oscuridad y las sombras, no importa si son las escenas en Nueva York o las de Marruecos, Wick se mueve en el inframundo y la oscuridad es un elemento esencial de esto.

El montaje, la coreografía, las actuaciones y la trama hacen que las dos horas de duración se sientan como 30 minutos, y cabe mencionar que las pausas dan un ritmo orgánico a la película.

Para los amantes del cine de acción, esta película no los decepcionará ya que cumple y, en muchos casos rebasa, todo lo que ese género ofrece.

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