por Jerónimo Arellano Zandi

El final de Game of Thrones dejó a muchas personas con mal sabor de boca. Podría ser la ruidosa minoría y no la mayoría silenciosa, sin embargo, creo que el meollo del asunto se debe a una cuestión de tempo. De tres temporadas para acá, los acontecimientos fueron acelerados y no hubo tiempo para digerir el desarrollo de los personajes y las situaciones. Siendo justos, mucho se debió a la naturaleza del medio televisivo pero al fan service.

Después de que Daenerys destruyera Desembarco del Rey, Jon Snow, Ser Davos y Tyrion deambulan entre las ruinas. Veteranos de numerosas batallas, pocas veces habían sido testigos de la capacidad destructora de un dragón. Las leyendas y los sabios hablaban de cómo todo el Poniente fue diezmado por Aegon el Conquistador y sus tres dragones, pero estos tres súbditos de Daenerys jamás habían presenciado el potencial total de una de las bestias voladoras.

La reina encarcela al enano después que éste se quita la placa de consejero mientras el bastardo del Norte no hace nada más que observar a dos inmaculados llevarse a Tyrion.

Jon visita al último de los Lannister en su celda y tienen una fuerte discusión acerca del carácter de Daenerys y sus crímenes. El enano está molesto por la pérdida de las vidas de los pobladores, pero también por la muerte de sus hermanos y usa mucho de su retórica para convencer a Jon, quien está atormentado por la masacre. Juró lealtad a su reina y es hijo de Ned Stark en el sentido que importa, aquel de la crianza y no el genético. Su palabra lo es todo.

Tyrion primero lo trata de convencer señalando lo sangriento de la toma de la ciudad. Cuando esto no funciona, subrayar cómo la vida de Jon corre peligro por ser el heredero legal a la corona, pero esto tampoco tiene éxito. Es sólo hasta que el enano menciona a Arya y Sansa que algo cala dentro de Jon. Inclusive después que Tyrion le señala el peligro de alguien que cree que la justicia y la pureza están de su lado.

Daenerys visita la ubicación del trono de hierro, aquel que fue creado por uno de los dragones de Aegon al fundir las espadas de los vencidos de su amo humano. Sin embargo, no se sienta de inmediato en él, aunque eso fue lo que buscó toda su vida. Cabe mencionar que el salón está destruido, sin techo, todo gris y hay nieve cayendo, una metáfora de lo que es y al final de para qué sirve el poder.

Jon Snow se hace camino hacia donde está Daenerys cuando de entre la nieve se alza el dragón, quien deja pasar al Targaryen, ya que algunos miembros de esta estirpe tienen poder sobre los dragones.

Daenerys voltea a recibir a su súbdito y amante. Ella le da una lección de historia. Jon la confronta acerca de la violencia de Grey Worm, quién habiendo sido entrenado para ser una máquina de combate, no duda en ejecutar a la gente que se ha rendido y está desarmada. La reina le señala la realidad del poder y de la guerra aunque Snow, siendo digno hijo de Ned y miembro de la guardia, suplica que tenga misericordia.

La reina le dice que es por un bien más grande. A lo largo de la historia de la humanidad, muchos individuos han usado este estandarte para justificar su lucha. Claro que hay que luchar contra la injusticia y la tiranía, pero las personas que toman las decisiones menosprecian el sufrimiento de las masas, cosa que Varys había señalado durante toda su lucha. Jon le pregunta a su reina: “¿Y las demás personas que también tienen una noción de lo que está bien?”. Sin dudar, Daenerys le responde: “Ellos no eligen”. Noción que se repite cuando todos los señores de Westeros se mofan de Samwell Tarly cuando sugiere democracia. Sam, siendo miembro de la Guardia sabía lo que era un sistema democrático dado que allí, señor o indeseable, tenían el mismo voto y peso.

Daenerys abraza a su amado y le pide que esté con ella, se besan apasionadamente hasta que se escucha el aterrador sonido de una daga atravesando carne humana. Jon Snow, mientras Daenerys mostró vulnerabilidad, la asesina vilmente. Ella probó una cucharada de su propio chocolate, alguien actuando por el “bien de todos”.

Momentos después, el dragón aparece al sentir la muerte de su madre. Se acerca a Daenerys, y como perro atendiendo a su dueño herido, la mueve pero no recibe respuesta. Es entonces cuando ve al asesino con rabia y le enseña sus enormes dientes. Todo apunta a que hará cenizas a Jon Snow pero cuando suelta su aliento, se va hacia otra dirección. ¿Se debe a que por lealtad no puede atacar a este otro Targaryen o se debe a que hay un poder mágico que le impide matarlo? No queda claro y no es necesario. Sin embargo, en su segundo ataque derrite el Trono de Hierro, aquello que volvía loco a todos los señores del reino y que derramó tanta sangre. Un dragón lo creó, tiene sentido que el último lo destruyera. Es probable que la bestia pensara que “Esta maldita cosa hace que mi familia se mate entre sí o ¿esto es lo que los vuelve locos?”. Sea como fuere, el dragón hizo lo que ningún ser humano hubiera hecho de buenas. Después del acto, el dragón recoge a su madre y vuela hasta perderse en las oscuras nubes.

Jon Snow pasa a ser prisionero pero luego es liberado cuando su hermano Bran es elegido rey. Aunque exiliado al norte para regresar a ser miembro de la Guardia, Jon cruza el muro y guía a los salvajes hacia las tierras frías e inhóspitas. Sin embargo, no duda en voltear la cabeza para ver cómo la puerta del muro se cierra. Se ha cortado todo nexo con su pasado.

Efectivamente, el bastardo está en el lugar que conoce mejor, pero su temperamento jamás le permitirá ser feliz. Su castigo es vivir sabiendo que cometió dos grandes crímenes. El primero, que mató a su reina, persona a quien le juró lealtad, y habiendo sido criado por Ned Stark es algo que jamás soltará. El segundo, es que mató a su amada de una manera ruin, por más que diga que salvó al reino, y sí lo hizo,  el crimen es innegable.

Siempre fue un forastero rechazado por el sistema, y regresa a su punto de partida, pero ahora se debe a sus actos y no a su estirpe.

2 replies
  1. ethan
    ethan says:

    pues cuando vi que Jon Snow cruza la muralla y ve como se cierra de puerta despidiéndose de su pasado y de esa vida, adentrándose a las tierras salvajes donde mal que bien fue aceptado cuando se gano su lugar, conoció el amor, aunque sus propios demonios nunca lo dejaran pero podrá ser “libre”… oh! la esperanza de una vida feliz… =D

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  2. Francisco
    Francisco says:

    Otra cosa que se sacaron de la manga. No es cierto que Jon sea mas feliz mas alla en el muro. Nunca encajó en esa cultura, solo la pelirroja lo quería. En cuanto pudo se regresó al muro y cuando Stannis le ofrece legitimarlo como Stark lo rechaza por honrar el juramento de la guardia pero claramente le cuesta trabajo. Ya luego se gana el respeto de los salvajes y la amistad de Tormund, pero no deja de ser un señorito de castillo. El final de Jon es tan ridiculo como lo sería el de Daenerys regresando a vivir con los Dothrakis a comer carne cruda de caballo.

    No hay que darle demasiadas vueltas para buscarle explicaciones a su final. Su fallo es que es un hombre blanco heterosexual y en la gerarquía de lo politicamente correcto está hasta abajo.

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