por Jerónimo Arellano Zandi

Sansa Stark no inició siendo un personaje amado por todos. Al principio de la saga era una niña consentida, fresa y más parecida al lado maternal que al de los Stark. No se llevaba con su hermana menor, Arya,  y a su hermanastro, Jon Snow, lo trataba con desdén. Ella estaba enamorada de la idea de casarse con Joffrey Baratheon, el heredero al trono en aquel entonces,  y pensaba que su vida sería un cuento de hadas. Ahora, en la octava y última temporada de Game of Thrones, Sansa ya no es la misma.

Sansa es de los personajes que más han evolucionado a lo largo de los años  y mucho se debe a los obstáculos que superó para poder llegar a ser el verdadero poder en Invernalia. Su arco dramático la llevó a conocer las entrañas del mundo del poder y la lucha sin cuartel entre los grupos participantes. Vio a su padre ser ejecutado, vivió como rehén de los Lannister que la atormentaban constantemente. Cada día vivía con el terror de la incertidumbre y la impotencia. Joffrey la humillaba diariamente y nadie osaba detenerlo más que Tyrion en algunas ocasiones.

Eventualmente, Sansa fue perdiendo valor como rehén aunque seguía siendo importante, es por eso que la casan con Tyrion y aunque fue un matrimonio sólo en apariencia, ambos desarrollan cierta amistad en el proceso.

Eventualmente, el rey Joffrey muere envenenado y Sansa es una de las sospechosas. Entonces, Littlefinger, el más grande manipulador, la saca de la ciudad y la lleva al Valle con su tía Lysa Arryn. Poco le dura la tranquilidad, ya que Littlefinger la usa: mata a la tía y empieza a manipular al hijo de ésta, quien es nombrado señor del Valle con Littlefinger como su fiel asesor. Luego casa a Sansa con Ramsay Bolton, hijo de quién mató y traicionó a los Stark durante la Boda Roja. Su vida se vuelve un gran calvario.

Bolton, posiblemente el personaje más cruel y sanguinario de la serie, atormenta a Sansa y termina violándola después de casados. De nuevo, su vida está en constante peligro. Afortunadamente para ella, Theon Greyjoy también es prisionero de Ramsay y su objeto de tormento preferido. En un acto de valor, Theon salva a Sansa y ambos logran escapar de Invernalia para reunirse con Jon Snow.

En el momento en que Sansa en que se encuentra en territorio seguro, brota todo el conocimiento a lo largo de su odisea. Los deseos de los hombres y las mujeres ya no son un secreto para ella y no se fía de nadie ni de nada. Mientras que Jon Snow representa la ingenuidad, Sansa es el filtro que lo protege de las conspiraciones que Jon es incapaz de ver. Su tiempo en la corte le enseñó la naturaleza del ser humano. Jon maduró en la guardia, donde el sentido del honor y la responsabilidad está mucho más presente que en la capital.

Jon es un soñador, Sansa se volvió pragmática. La niña que soñaba con ser princesa quedó en el pasado. Ahora es la señora que desea la independencia del Norte y no hincarse ante ningún otro poder.

Hace unos días, la actriz Jessica Chastain tuiteó: “La violación no es una herramienta para fortalecer a un personaje…”.

Chastain no conoce de narrativa, aunque debe leer muchos guiones. Así como Hércules no se hizo más fuerte por haber matado a su esposa e hijos, Sansa no se volvió quien es por lo que le pasó, simplemente aprendió de los golpes de la vida, creció y continuó con su proceso en el ya conocido Viaje del héroe.

En los cuentos como en la vida, hay personas o situaciones que nos pueden romper y destruir, afortunadamente, Sansa sigue en pie y el Norte ahora tiene a una líder que no teme enfrentarse con ningún otro poder. Será interesante ver cómo termina la verdadera reina del Norte.

2 replies
  1. Francisco
    Francisco says:

    Si no debes contar historias de mujeres que lo pasan mal para poder crecer entonces entonces no quieres contar historias de mujeres. El feminismo en Hollywood va a terminar mordiendo su propia cola y Chastain es una estúpida.

    Pero no tan estúpida como Sansa Stark. No me entra en la cabeza la admiración que muchos sienten por este personaje. Es igual de caprichosa, impulsiva, hostil, y agrandada que cuando era una puber. Su único triunfo fue obra y planeación de Meñique, de quien seguiría siendo su mascota si no fuera por Bran.

    De buenas a primeras se inventa un conficto con Daenerys y en lugar de resolverlo por lo bajo, planeando las cosas, con tiempo, como se supone que aprendió, elige afrontarlo de manera que el único escenario de los posibles en el que termina bien parada es un plot armor en el que Jon se queda como rey y está super contento de que (una vez mas) Sansa lo haya mandado directo a las fauces de la bestia sin avisarle.

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  2. Karina DH
    Karina DH says:

    No me gusta el personaje de Sansa en la serie. En los libros tampoco es mi favorito pero le veo más posibilidades de que lo desarrollen bien. Lo que si creo es que la hija menos honorable de Ned Stark, al menos hasta lo que hemos visto en serie. En los libros está más marcada esa caracteristíca en los Stark: Ned murió por honor, Robb no cumplió a la promesa de matrimonio que hizo y fue castigado y Jon no ha abandonado la Guardia de la Noche.

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