por Leonardo Ponce

Después de una larga pausa de seis años, Vampire Weekend, regresa con Father of the Bride, el disco que sigue al aclamado álbum ganador del grammy Modern Vampires of the City.

Tan solo en 6 años de ausencia el líder, compositor principal y vocalista Ezra Koening se mudó a Los Ángeles, tuvo un hijo, lanzó su serie original animada en Netflix Neo Yokio y comenzó a trabajar en su propio programa de radio para Beats 1 en Apple Music llamado Time Crisis.

Otro gran cambio es que el miembro fundador, co autor de las canciones y productor de la banda hasta ese momento, Rostam Batmanglij dejó a la banda para dedicarse a sus proyectos personales como productor de Carly Rae Jepsen, Charlie XCX, entre otros, y lanzó un disco para un proyecto junto al cantante de The Walkmen , Hamilton Leithauser (mismo que si no han escuchado les recomiendo que vayan a escucharlo en este instante).

Este último es sin duda el cambio más radical en la banda pues supone una modificación radical a la manera de trabajar. En este nuevo álbum, lleno de colaboraciones de gente como Steve Lacy, Mark Ronson, Danielle Haim (del grupo HAIM) y el propio Rostam, la composición de las canciones es atribuida casi en su totalidad a Ezra Koenig.

Desde la canción que abre el disco “Hold You Now (feat Danielle Haim)” hasta el track que cierra “Jerusalem, New York, Berlin”, nos encontramos con una colección de canciones que mezclan estilos e ideas y nos muestran al Vampire Weekend más desorganizado que hemos escuchado.

La intención de hacer un disco doble fue algo que siempre estuvo en la cabeza de Ezra, quien sostiene que FOTB no es una colección de canciones de la banda, si no que tiene una unidad. Desafortunadamente no se siente así.

Si escuchamos “Sympathy”, uno de los tracks más interesantes y propositivos del disco, junto a “Married in a Goldrush (feat. Danielle Haim)” y después la canción “Sunflower (feat. Steve Lacy)” pensariamos en todo menos que esa combinación de música sucede en un mismo universo.  Aunque el disco consigue mantener una coherencia temática a lo largo de los 18 temas.

En honor a la verdad, la madurez y habilidad de Koening como escritor de canciones se encuentra en un gran momento: “Baby, I know pain is as natural as the rain I just thought it didn’t rain in California/ Bebé, yo sé que el dolor es tan natural como la lluvia, sólo pensé que no llovía en California” canta en la genial This Life una canción al estilo Paul Simon, en la que más tarde se pregunta: “We’re surviving, we’re still living, are we stronger?/Estamos sobreviviendo, todavía estamos vivos, ¿Somos más fuertes?” (acaso una reflección sobre el estado actual de la banda).

Es en estos momentos donde Vampire Weekend es más fuerte. Las canciones con ideas más concretas como “Unbearably White”, “This Life” o “My Mistake” son las más poderosas en el disco, el problema viene cuando la sobreproducción y la necesidad de sorprender a la audiencia toma el control.  Como si Ezra y el productor Ariel Rechtshaid hubieran hecho un gran esfuerzo por no repetirse, lo cual juega muy en contra del resultado final. Es el disco más calculado de la banda y al mismo tiempo el más desorganizado

Para una banda que algún día fue muy grande, tener tres discos exitosos es un enorme logro, pero llegar al cuarto y mantener viva su identidad es algo que raramente se ve en estos días. Probablemente éste fue el último intento de mantener Vampire Weekend vigente y estemos presenciando el principio del fin. ¡Salud por las buenas canciones!

 

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *