por Fernana Ferrer

En la historia del cine existen algunas películas que han profundizado en la figura de la madre más allá de los clichés Hollywoodenses y los estereotipos vistos con lentes rosados. Por eso, y para todas aquellas que no se identifican con las madres perfectas del cine comercial, aquí les dejamos una lista con historias más realistas y quizá punzantes sobre la sublime realidad de la maternidad.

1 Todo sobre mi madre (Pedro Almodóvar, España, 1999)

Todo sobre mi madre se centra en Manuela (Cecilia Roth), una madre soltera que, después de perder a su hijo de forma repentina, deja la tradicional vida que construyó en Madrid para ir a Barcelona en busca del padre de su hijo que vive como mujer transgénero, para comunicarle la noticia del fallecimiento de un hijo que nunca supo tenía.
La cinta que le valió un premio de la Academia como mejor película extranjera a Almodóvar y que hoy es canónica dentro de su filmografía, retrata el difícil proceso de duelo de Manuela, quien huye de la realidad refugiándose en su pasado.
Temas habituales en la filmografía de Almodóvar como el género, la sexualidad, la feminidad y las relaciones familiares son enmarcados con la soledad y el desgarramiento emocional de una mujer que no comprende un presente donde ya no es madre. Un retrato íntimo, reflexivo y con emociones crudas en cada escena, sin perder cierto brillo esperanzador, también característico del autor.

2 Tenemos que hablar de Kevin (We need to talk about Kevin, Lynne Ramsay, EUA, 2011)

Basada en la novela homónima escrita por Lionel Shriver, la cinta retrata a una madre llena de pena, culpa y un desgastante autocuestionamiento sobre ¿qué tan responsables somos de las acciones de nuestros hijo.
La impecable Tilda Swinton interpreta a una mujer de espíritu libre que se convierte en una ambivalente madre incapaz de conectar por completo con un hijo peculiarmente cruel. Con una narrativa que brinca en el tiempo, vemos la vida de Eva desde que se embaraza hasta que tiene que vivir las secuelas de un evento trágico en el que su hijo Kevin es el perpetrador.

3 Kramer vs. Kramer (Robert Benton, EUA, 1979)

En Kramer vs. Kramer, Meryl Streep tiene una precisa actuación como Joanna Kramer, una mujer que, al padecer depresión, abandona a su esposo (Dustin Hoffman) e hijo. Tiempo después, se produce una desgastante batalla legal por la custodia del niño.
Dentro del cine, especialmente décadas atrás, uno de los temas que se trataban con una perspectiva no muy benevolente, era la depresión. En esta cinta, además de la premisa del abandono materno, vemos una amplia gama de emociones en los personajes, especialmente en Joanna Kramer.
Cuando Meryl Streep leyó el papel por primera vez, el personaje era descrito con un tono mucho más frío, distante y caprichoso. Pero Streep insistió en abordar el rol de esta adolorida madre con empatía, dándole al personaje un realismo reflexivo que conecta con sus decisiones.

4 Los hombres de mi vida (Riding In Cars With Boys, Penny Marshall, EUA, 2001)
Los hombres de mi vida es una historia que muestra cómo la maternidad puede “entorpecer” y salvar la vida de una joven madre al mismo tiempo.
Drew Barrymore interpreta a Bev, una adolescente embarazada en los años 60, que tras la presión de sus padres, se casa e intenta desempeñar un rol tradicional de esposa y madre sin dejar de lado su anhelo de convertirse en escritora. Contada desde la perspectiva de su hijo, la cinta muestra a una joven con un espíritu acorde a la liberación social de la época, que se enfrenta los rígidos estándares de la generación anterior en cuanto a su rol como mujer.
El caos en el que se convierte la vida de Bev, es retratado con un pertinente toque de comicidad, gracias al singular carisma de Barrymore. Es una historia con escenarios angustiantes propios de una madre soltera que intenta descifrar su propio entendimiento de la adultez, la maternidad y la feminidad, al tiempo que trabaja por su sueño, aunque quede como egoísta ante los ojos de cada hombre de su vida, incluyendo a su hijo.

5  The Babadook (Jennifer Kent, Australia, 2014)

Tal vez a primera vista esta película de terror pareciera un tanto fuera de lugar, pero la ópera prima de Jennifer Kent más allá de los lineamientos típicos del terror, nos habla del proceso de duelo de una mujer cuyo marido falleció recientemente mientras intenta criar a un hijo por su cuenta.
El terror peculiar de The Babadook, no sólo recae en el siniestro monstruo salido de un cuento infantil, sino en el peso emocional del dolor, la vergüenza y una lucha mental por dominar a los demonios internos para ser la mejor madre posible.


6  Tully  (Jason Reitman, EUA, 2018)

Charlize Theron interpreta a una madre con la responsabilidad sobre sus hombros y no mucha ayuda por parte de un esposo. Una madre de tres hijos con necesidades y edades muy diferentes es el centro de la perfecta representación cruda del agotamiento de ser madre. La presión obliga a la madre a contratar, pese a su renuencia, a una niñera.
Lo que al inicio se trata con cierta comicidad sobre los estereotipos de las relaciones femeninas en estas circunstancias, se vuelve un inesperado vínculo de apoyo. Más allá del retrato crudo sobre tener más en nuestras manos de lo que somos capaces de manejar, se esconde un entendimiento profundo en el mensaje de la cinta.
Un gran logro que busca retratar y abrir una vez más la conversación sobre lo peligrosos que pueden ser los trastornos mentales después del parto y la necesidad de una estructura de apoyo. Una historia que transmite la incansable dualidad de ser madre.

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