por Miguel Mora Vargas

La voz de la igualdad (On the Basis of Sex , EUA, 2018), basada en la vida de la jueza de la Suprema Corte de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, es una película dirigida por Mimi Leder y escrita por Daniel Stiepleman sobre un drama legal biográfico que cambió las leyes estadounidenses.

La historia comienza a  mediados de la década de los 50, época en la que Ruth Bader Ginsburg (Felicity Jones)  estudia Derecho en Harvard y, junto con su marido Martin Ginsburg (Armie Hammer), lucha por acreditar materias  y salir adelante. Sin embargo, son tiempos difíciles para las mujeres, cosa que refleja la cinta al presentarnos el discurso de apertura de cursos del decano de la Facultad de Derecho, Erwin Griswold (Sam Waterston), en el que expresa que la ley es un instrumento de dominio masculino. Ante este panorama, la aspirante a abogada tiene el reto de demostrar lo contrario.

Al poco tiempo, Martin enferma de cáncer, y Ruth, junto con su pequeña hija Jane (Cailee Spaeny), lo cuida, además de asistir a clases por él, tomar notas, redactar sus trabajos y encargarse de la casa.

Dos años después, Martin supera la enfermedad. Todo indica una mejoría en sus vidas, porque, además, una firma de Nueva York lo contrata. La familia se desplaza a la gran ciudad a pesar de los obstáculos que Ruth tiene que superar para terminar sus estudios en Columbia University.

Hasta aquí se desarrolla la parte sentimental y familiar de la película sin contratiempos, pero  la verdadera historia comienza cuando el matrimonio Ginsburg se instala en la Gran Manzana. Ahí descubren el caso de Charles Moritz contra El Código de Rentas Internas, proceso en le que a Mortiz (Chris Mulkey) se le  negó una deducción fiscal por el cuidado de enfermería de su madre debido a que la deducción se trataba únicamente de “una mujer, una viuda o divorciada, o un esposo cuya esposa está incapacitada ” y el demandante nunca se había casado. En concreto: la ley lo discriminó por su género, cuestión clave para demostrar que se cometió una injusticia.

Antes de ir a juicio, Ruth consigue el apoyo de su amigo abogado, Mel Wulf (Justin Theroux), y de la defensora de derechos civiles Dorothy Kenyon (Kathy Bates), quienes unen fuerzas para enfrentar a un jurado tradicional compuesto por jueces inflexibles.

Aunque la historia no pierde intensidad, se vuelve tortuosa y el espectador puede llegar a perderse entre tantas enmiendas a las leyes y los artículos que se mencionan durante el proceso.

La voz de la igualdad es una película comercial que  tiene momentos álgidos y otros que ponen en duda la habilidad de la protagonista.

En general, la cinta cumple con el género sin llegar a sorprender.

En términos de realización, se destacan la dirección de actores y la fotografía a cargo de Michael Grady, además del diseño de vestuario a cargo de Isis Mussenden que juntos logran dar un refinado diseño de imagen, pero el guion a cargo de Daniel Stiepleman solo da cabida a una narración lineal sin sobresaltos, entre otras cosas porque se trata de una biografía en la que se cuenta un suceso real.

La película relata la lucha por la igualdad de derechos en EUA, basándose en un hecho que permitió dejar un precedente para cambiar las leyes y así evitar la discriminación hacia las mujeres.

La voz de la igualdad se estrenó mundialmente el 8 de noviembre de 2018 en la gala inaugural de la 32ª edición de Afi Fest en Hollywood.

 

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