por Miguel Mora Vargas

La vida misma (Life Itself, EUA, 2018) es una historia empalagosa con pretensiones de gran tragedia romántica, escrita y dirigida Dan Fogelman.

Narrada como novela literaria, la película  está fragmentada en capítulos que nos muestran la vida de tres generaciones unidas por un episodio traumático. Todas las historias que vemos en pantalla están conectadas entre sí por la misma causa y, en realidad, la estructura de cinta está planeada como una especie de rueda de la fortuna que va a dar al mismo sitio después de un inmenso tour de force.

En el primer capítulo somos testigos de cómo una pareja de jóvenes neoyorquinos, Will (Oscar Isaac) y Abbey (Olivia Wilde), se enamoran profundamente mientras residen en la universidad. Al poco tiempo, se casan y viven juntos, pero cuando están a punto de tener a su hija se presenta la fatalidad. Por un instante todo se presta a confusión, entre otras cosas porque el realizador introduce un falso narrador enmarcado dentro del mismo relato, pero la historia no tarda en acomodarse para aclarar que estamos viendo la visión de Will  y que todo tiene que ver con una terapia post-traumática, para ayudarlo a salir de la inmensa depresión en la que está hundido.

A través de flashbacks nos vamos enterando de los motivos de la ausencia de Abbey, y de la existencia de Dylan (Kya Kruse de niña, Olivia Cooke mayor), la hija de ambos. Todo concuerda porque entendemos que después de una severa conmoción, Will empieza a recuperar la noción de lo acontecido, pero justo cuando parece recuperarse, recae y  su historia termina abruptamente.

El siguiente capítulo trata de la infancia y juventud de Dylan, éste sirve para continuar el hilo dramático, explotando la nostalgia de la joven por la ausencia de sus padres, además de crear un puente necesario para llevar  la narración a los siguientes episodios.

De pronto,  y sin explicación aparente, La vida misma cambia de escenario, pasando de la tragedia en Nueva York a una España tranquila y cálida. Este tercer capítulo inicia con la conversación que sostienen el Sr. Saccione (Antonio Banderas), un rico terrateniente, y su empleado Javier (Sergio Peris- Mencheta). Se trata de un acuerdo en el que Javier ayudará a mantener  los olivares del Sr. Saccione de forma ordenada y productiva. Esta promoción le permite a Javier casarse con su novia Isabel (Laia Costa), y así disfrutar de una casa espaciosa  para formar una familia. Pero con el tiempo el Sr. Saccione se vuelve  una presencia constante para Isabel y su hijo pequeño, Rodrigo (Adrian de niño, Marrero y Àlex Monner mayor). Javier intenta apartarlo, sin embargo, Rodrigo necesita  un tratamiento especial mismo que cubre el Sr. Saccione.

En un cuarto capítulo, todo da una vuelta de tuerca para llevarnos al desenlace. La historia sube el tono, la tragedia se convierte en un dramón, Javier se separa de Isabel, Rodrigo parte a la universidad en Nueva York a pesar de que a su madre Isabel le han diagnosticado cáncer y nada parece tener sentido, pero pronto se nos revelará el porqué de las peripecias de la trama.

A pesar de tener un principio intrincado que pareciera volverse interesante, la cinta no sale a flote y más que parecer un largometraje, parece miniserie. Pero no se crea que esta percepción es gratuita, los antecedentes de Dan Fogelman lo confirman. en 2016 saltó a la fama con la serie de televisión This Is Us, un drama familiar con una estructura similar a la que sostiene en La vida misma, su segundo largometraje.

En general,  la película tiene un efecto deficiente por recurrir a muchas técnicas utilizadas para dar continuidad en la pantalla chica, de ahí que emprenda el camino de contar una historia fragmentada en capítulos. Y, a pesar de tener un buen reparto, La vida misma, no se logra como una pieza cinematográfica completa, más bien termina siendo un relato melodramático endulzado, para que el espectador, después de dos horas de proyección, se vaya a su casa a armar este rompecabezas que desde un inicio parece incomprensible.

La cinta se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2018.

 

 

 

 

 

 

 

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *