por Miguel Mora Vargas

No hay peor  castigo para un cineasta que el impedirle filmar. Ante la condena impuesta por el gobierno iraní que le prohíbe salir del país o participar en cualquier actividad cinematográfica durante veinte años, Jafar Panahi, responde con talento y contundencia con su nueva película: Tres rostros (Three Faces, Irán 2018), escrita en colaboración con Nader Saeivar y dirigida por el mismo Jafar Panahi.

La historia inicia con un inquietante video en el que Marziyeh (Marziyeh Rezai), una adolescente subyugada por su familia que no puede cumplir su anhelo de estudiar actuación, reclama a la famosa actriz, Behnaz Jafari, no haber atendido nunca su petición de ayuda.

Jafari queda conmocionada con el mensaje y se reúne con su amigo Jafar Panahi (el director de la película) para que le ayude a descubrir la verdad del video. Ambos emprenden el camino hacia la aldea de la chica ubicada en las remotas montañas del Noreste de Irán, cerca de la frontera con Turquía. Este road trip sirve para mostrar el mundo atávico que continúa rigiendo la vida de las localidades turcas.

Después de recorrer un sinuoso camino, los protagonistas entran al centro de la aldea, donde son recibidos por una multitud que los confunde con representantes de los servicios públicos. Todos están en espera  de que resuelvan sus carencias de vivienda, pero la confusión dura muy poco y, al darse cuenta que solo se trata de una actriz y un director de cine, les dan la espalda y vuelven a sus casas.

Pero eso no afecta la tensión: tanto Behnaz como Panahi están interesados en buscar la tumba de la joven para comprobar la historia del video que los trajo hasta ahí. Pronto, los dos descubren la verdad: Marziyeh está viva, pero se oculta lejos de sus padres porque ella insiste en estudiar actuación después de haber sido elegida para ir al conservatorio dramático en Teherán, en vez cumplir con la sentencia de sus padres que la quieren obligar a casarse y tener hijos.

Atrapados en el ámbito del poblado, la actriz y el director de cine conviven con la gente, comparten su sufrimiento y sus tradiciones. Al final, descubren que son gente amable y laboriosa que los trata de manera hospitalaria; comparten historias increíbles; se enteran de la existencia de una actriz famosa del cine iraní pre-revolucionario que vive oculta y olvidada en una de las casas del pueblo, y también conocen a la familia de Marziyeh, develando lo que sucedió.

En esta parte de la historia, nos damos cuenta que la finalidad de la película es contar la vida intrínseca de Irán, que está impregnada de anécdotas provistas de profundas tradiciones y pensamientos arcáicos que chocan con la modernidad; como suele suceder cuando la gente de las grandes ciudades se encuentran con el mundo rural. Es una cinta que no termina en tragedia, porque, a final de cuentas, se trata de un reencuentro de dos mundos que habitan en un mismo país y son complementarios.

El título de la película, Tres rostros, tiene que ver con las tres generaciones de actrices que intervienen en la historia: Marziyeh que inicia la trama con la amenaza de suicidio; Behnaz Jafari, estrella de cine y televisión que viaja con Panahi, y la  famosa actriz anterior a la revolución, Sharzad, quien fue castigada por inmoral y destinada al ostracismo, ella está presente en la historia pero nunca se ve en pantalla.

Jafar Panahi es un prodigioso director de cine que ha encontrado su camino a pesar de las limitaciones impuestas por el régimen de su país. Además de desarrollar un lenguaje propio, ha creado un estilo personal contundente.

Es a través de planos largos y cámaras montadas en el interior de los autos, que logra crear una atmósfera especial, con la cual  invita al espectador a ver un cine prohibido pero bien hecho, logrando secuencias magistrales en donde él mismo interviene y resuelve  la progresión dramática sin tropiezos.

El hecho de que todos los que aparecen en pantalla se interpreten a sí mismos no afecta el resultado final, a pesar de trabajar en el límite de la fantasía y el documental, la historia queda atrapada en los terrenos del cine de ficción.

Tres Rostros obtuvo el Premio al mejor guion en el Festival de Cannes 2018, Premio a la Mejor Película Política en el Festival de cine de Hamburgo- Alemania. Premio del Jurado World Cinema Amsterdam Países Bajos, Premio a la Mejor Película en el Festival Internacional de Cine de Antalya Turquía.

La podrás ver próximamente en la 65 Muestra Internacional de cine en la Cineteca Nacional y cines del circuito.

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