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Chavela Vargas: un magnífico documental

por Miguel Mora

Una vida tortuosa, apasionada, vibrante, colmada de halagos y profundas decepciones, esa es la vida de Chavela Vargas, mujer controvertida y juzgada por sus preferencias sexuales, que tuvo que ser más fuerte que su detractores para imponerse en un mundo misógino donde una mujer lesbiana no tenía lugar.

El magnífico trabajo documental Chavela (EUA, 2017), dirigido por Catherine Gund y Daresha Kyi, es el resultado de una entrevista que se realizó 20 años antes de la muerte de la cantante. Con el tiempo, las directoras unieron esfuerzos para hacer un largometraje sobre la estrella de la música popular mexicana.

Este documento explora la vida íntima de la artista sumergiéndose en las entrañas de lo que fue la intérprete más allá del mito que encarnó.

En un principio, la cinta muestra imágenes difusas captadas con una cámara mal operada que se diluyen lentamente entre ellas, pero conforme avanza la narración se impone el trabajo descomunal de materiales inéditos, que nos cuentan cómo empezó la vida de la icónica cantante.

De la entrevista inicial se desprende la columna vertebral  para conocer el resto de la historia de Chavela.  La película nos habla de tres etapas de su vida: la primera nos cuenta su infancia en San Joaquín de las Flores, Costa Rica, una etapa difícil que refleja la semblanza de una niña triste que no tuvo el amor de sus padres, los cuales se separaron y se desentendieron de ella para dejarla al cuidado de sus tíos. Pero María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano, como la llamaron sus progenitores,  tenía su destino trazado y a los 17 años salió huyendo de esa asfixiante ciudad para trasladarse a la Ciudad México donde se abrió camino en el mundo de la música.

Ella misma reflexiona y dice: “México me enseñó a ser lo que soy, pero no con besos sino a patadas y a balazos. Me agarró y me dijo: te voy a hacer una mujer en tierra de hombres y te voy a ensañar a cantar”.

Pero en realidad  conforme avanza el metraje de la cinta nos damos cuenta que Chavela Vargas se construyó a sí misma con una presencia fuerte, poco femenina, orgullosa, apasionada, vestida con poncho y pantalones, una figura estridente para el momento. En esta época, da su primer gran paso cuando conoce a José Alfredo Jiménez, aliado, promotor y compañero de infinitas borracheras. Esto le permitió darse a conocer, pero esa fama efímera, como lo cuenta, tendría un precio.

Dentro de los momentos emotivos del documental están sus relaciones con Frida Kahlo, Ava Gardner y las esposas de los ministros de la época que iban a verla a sus conciertos.

En su segunda etapa, nos narra cómo, poco a poco, se fue apartando de las luces del escenario; atrapada en el alcohol vive la soledad y el abandono. Castigada por las disqueras, que se aprovecharon de ella y nunca le remuneraron su trabajo, Chavela parece estar destinada al olvido.  Pero ella resurge y decide abandonar el alcohol. Aunque todo parece indicar que se trató de un ultimátum de su pareja sentimental.

La tercera etapa es la fase de sobriedad, en donde revive ante Liliana Felipe y Jesusa  Rodríguez, que la creían muerta, e inicia sus presentaciones en “El Hábito”, un centro nocturno de Coyoacán, esto detonó su ascenso a la fama internacional porque pronto se encuentra con un productor que la lleva a España y la conecta con Pedro Almodóvar, quien la propulsa utilizando sus canciones para sus películas.

Al poco tiempo, triunfa en el Olimpia de París para después volver a México donde llena Bellas Artes, el Auditorio Nacional  y los grandes recintos de la cultura mexicana.

Este trabajo documental es una experiencia de vida lleno de mexicanidad, bien logrado con una estructura notable que lleva al espectador a estar cautivo durante 90 minutos, sorprendiéndolo con la vida de la ilustre cantante  nacionalizada mexicana que encuentra la fama justo en el umbral de su muerte.

La cinta ha sido galardonada en el Festival de Cine de Berlín y el Festival Frameline San Francisco International LGBTQ y estuvo nominada a los premios GLAAD de la organización por los derechos LGBTTTI.

 

 

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