,

Romper las reglas por amor: “Desobediencia”

por Miguel Mora

Enfrentar el pasado con resolución después de haberlo evadido, puede ser lastimoso y complicado, sobre todo cuando esto implica  un triángulo amoroso.

El reconocido director chileno Sebastian Leilo —quien llegó a la pasada entrega del Óscar con Una mujer fantástica (2017)— nos cuenta la historia de Ronit (Rachel Weisz), una atractiva fotógrafa de 32 años, que regresa de Nueva York a la ortodoxa comunidad judía del norte de Londres para asistir a los funerales de su padre.

Cuando la protagonista toca a la puerta de su pasado, el primero en recibirla es Dovid (Alessandro Nivola), un amigo de la infancia que está casado con Esti (Rachel McAdams), antigua amante de Ronit.

Desde un principio, su presencia inesperada se vuelve un elemento inquietante para la congregación. A medida que avanza la historia sabemos que Ronit ha sido condenada al destierro y al olvido por su propio padre, el rabino líder de la comunidad de Hendon.

Mientras sigue la conmoción por la muerte del personaje más importante del gremio, se prepara el panegírico para nombrar al nuevo rabino que sustituirá al recién fallecido. Al mismo tiempo la historia avanza en medio de un triángulo amoroso  lleno de melancolía en el que se mezclan escenas dolorosas que revelan que el padre de Ronit no le ha dejado nada en su testamento porque la desconoce, pero ella vuelve a encender la pasión que había en Esti, ocasionando una descomposición en su matrimonio y la hostilidad de los demás.

Esta película, basada en la novela homónima de Naomi Alderman, según Rachel Weiss: “trata de la obediencia y la desobediencia …. de cómo nos revelamos ante el lugar donde nos criamos y qué tanto crecemos cuando haces cosas que no están condicionadas por tu familia”.  Pero en definitiva lo interesante de la cinta radica en la transgresión que desata en una comunidad religiosa extremadamente cerrada el rencuentro entre las dos amantes.

Lo sucedido es un secreto a voces que todos tienen que ocultar, porque entre otras cosas pone en riesgo el nombramiento de Dovid como el próximo líder de la sinagoga. No obstante, la fuerza de la pasión rebasa los ritos y rutinas de la comunidad religiosa, desembocando en el asilamiento de los tres implicados en el triángulo amoroso. Al final, nadie saldrá ganando.

Desobediencia (Disobedience, Reino Unido, 2017), es una película centrada en las actuaciones de los tres principales, el personaje masculino sabe de la orientación sexual de su mujer y tiene que luchar con eso, por otro lado, las dos amantes tienen que mostrar su contención y deseo sin volverlo evidente.

Sebastian Leilo apuesta, mostrando en una de las escenas sexuales más realistas e intensas entre  las dos mujeres, por afrimar que un amor imposible puede sobrevivir en un escenario conservador, sin embargo, la historia guarda un ritmo pausado que no logra conectar con la pasión desbordante que quiere plantear.

Para crear un contraste con las emociones de las  protagonistas, la paleta de colores es fría y en los momentos más intensos casi predominan solo el blanco y negro con muy pocas tonalidades ocres.

Desobediencia fue estrenada en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2017. El público y la crítica le dieron una buena acogida.

 

 

 

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *